lunes, 25 de octubre de 2010

Las forcolas de Penzo

El amigo joan sol me ha comentado cosas muy interesantes sobre los Caboto y sobre Venecia. Un filón. Pero al responderle me he dado cuenta de dos cosas.

La primera es que, si no conoce ya la actividad alrededor de la fabricación de las góndolas, seguro que le interesa conocerla. Y ahí está Gilberto Penzo.

La segunda es que cuando dediqué una entrada a la Venecia marinera, afirmé que la fórcola que tengo en mi casa es de Severio Pastor. Pues no es correcto: es de Gilberto Penzo.

Primero pongo la foto de la tienda de Penzo, y resalto (en recuadro azul) una fórcola como la mía.

[ La bottega con bassa marea ]
[ Fotógrafo: Gilberto Penzo ]

Recuerdo que la fórcola, es un escálamo utilizado en las embarcaciones venecianas. Pero sobre todo reitero mi adoración por este objeto físico que materializa el saber teórico y práctico de miles de marineros, carpinteros y estudiosos venecianos, que han permitido la boga por la laguna veneciana, pero también por los intrincados rios que atraviesan sus principales islas :-)

¡Que gusto cerrar los ojos y recorrer con las manos mi fórcola favorita!

Lo primero es llegar a la tienda.

[ Fuente: Google maps ]

Muy fácil partiendo del Campo San Polo :-) La tienda está en una perpendicular a la calle principal: Calle segonda dei Saoneri. Y en otra perpendicular, el taller (o laboratorio).

Y después a disfrutar de los saberes, maquetas, libros y compañía de Gilberto :-)

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6 comentarios:

Joan Sol dijo...

Hola, Navegante!

¡Ah, cuántos buenos recuerdos me traes! Como tú, en mi primero y hasta ahora único viaje a Venecia, quedé absolutamente fascinado por las "forcole", que son como hermosas esculturas abstractas. Estuve a punto de comprar una reproducción a un tamaño menor que el de una "fórcola" real, pero me pedían un dinero que en ese momento no quería gastar. Y ahora me arrepiento porque es un objeto, no sólo muy bien diseñado para cumplir una función, sino también muy bonito, que debe dar gusto acariciar. Creo que es uno de los mejores recuerdos que un aficionado a las embarcaciones tradicionales se puede traer de Venecia.

Estuve en la tienda de Saverio Pastor, que es como el taller de un escultor, y vi como las hacían. Finalmente, compré un libro que te recomiendo: "Le Barque di Venezia - The Boats of Venice", de Ricardo Pergolis y Ugo Pizzarello, en edición bilingüe, de Libreria Editrice. Tiene unos dibujos preciosos a plumilla de tota la variada tipologia de embarcaciones tradicionales de la laguna de Venecia, con una quincena de planos de formas.

Precisamente, una de las primeras entradas de mi blog está dedicada a las góndolas -La più bella imbarcazione del mondo!- y a la impresión que me causaron esas hermosas barcas.

Además del "cantiere" Tramontin está el "Squero San Trovaso", junto a la iglesia del mismo nombre, en Dorsoduro, que vale la pena visitar, porque es una construcción de madera, muy antigua, que se parece más a una casa de un pueblo de montaña que a un astillero. Y, ya puestos a aprovechar el viaje, en frente mismo está "Già Schiavi", un "cantinone" típico donde puedes tomar un "ombra" y unas deliciosas tapas venecianas, con tranquilidad y lejos del agobio turístico (al menos el día que yo fui).

Tomo nota de la tienda de Gilberto Penzo, porque hay que volver a Venecia. Por cierto, esa especie de pala de madera que Gilberto tiene en la mano en la foto de su web es una "sessola", que en catalán se dice casi igual: "sàrsola" y sirve para achicar. Allí descubrí que las barcas tradicionales de ambas orillas del Mediterráneo utilizan el mismo objeto y con el mismo nombre.

Definitivamente, hay que volver a Venecia.

Gracias por tan sugerente entrada y saludos desde Premià de Mar.

Fórcola dijo...

Estimado navegante: ha sido todo un descubrimiento para mí tu blog y tu post sobre las fórcolas, pasión que junto a la de Venecia, comparto contigo. Son cuatro los viajes que he hecho hasta ahora a la Sereníssima, y ya ando preparando el siguiente. Tal es mi pasión por la fórcola y por Venecia, que decidí darle el nombre de mi editorial (www.forcolaediciones.com)
, que te invito a conocer. Te seguiré en tus singladuras. Un abrazo.
Javier Jiménez

naveganteglenan dijo...

Hola joan sol. Acabo de leer tu entrada sobre La più bella imbarcazione del mondo!

Magnífica... y me has ahorrado el tener que hacer una entrada parecida :-)

Cito textualmente:

Las góndolas, como todo en Venecia, son fruto de un arte muy refinado. Su construcción, completamente artesanal, requiere maestría, técnica y un gran sentido de las proporciones y de la estética. Una góndola tiene 11,10 metros de eslora, 1,42 de manga y un puntal máximo de 0,64. El fondo es plano, para poder navegar con muy poca profundidad de agua. Pero la característica más sorprendente de las góndolas es su casco asimétrico, con la banda izquierda 24 centímetros más ancha que la derecha. Una vez al agua, la embarcación tiene una marcada escora hacia la banda de estribor, lo que facilita las maniobras del gondolero. Este, derecho sobre el lanzamiento de popa, junto babor, impulsa la góndola con un solo remo, inclinando rítmicamente el cuerpo adelante y atrás, y sin sacarlo del agua. Y con unos hábiles y ligeros movimientos de rotación, dirige la embarcación y le hace hacer las más extraordinarias evoluciones, incluso en los canales más estrechos. El remo, que no lleva estrobo, va simplemente apoyado en un gran y robusto escálamo, la fórcola, cortado en una sola pieza de nogal, que parece una escultura abstracta.

Dicen que mover una góndola de once metros y 400 kilos de peso, con tres personas a bordo, exige al gondolero el mismo esfuerzo que tendría que hacer para caminar a la misma velocidad. Es una muestra del grado de desarrollo tecnológico de esta embarcación tradicional y del refinamiento y eficacia de su diseño. Ciertamente, góndola y gondolero forman una perfecta unidad, de una gran elegancia y armonía. La boga a la veneciana, elegante, silenciosa y, aparentemente, sin esfuerzo, no tiene nada que ver con la de nuestros remeros, sentados de espaldas a proa, con los hombros doblados por la fuerza y la tensión de cada estropada.


En cuanto, al cantinone Già Schiavi, ya tengo la suerte de haber catado sus vinos y su baccalà mantecato en una de mis frustradas visitas al squero San Trovaso... siempre cerrado...

Tienes razón, joan sol, hay que volver a Venecia :-)

naveganteglenan dijo...

Hola forcola. ¡Vaya agradable sorpresa! Acabo de leer 2 entradas de tu blog, una sobre Venecia y otra sobre la fórcola... ¡no sé con cuál quedarme de las dos!

Como me alegro de ver reflejadas mis pasiones en otros navegantes de la web :-)

Hasta pronto.

Laurus nobilis dijo...

Não sei se é a mais bela embarcação do mundo, mas que é a mais romãntica, é um facto!

naveganteglenan dijo...

Hola laurus nobilis.

La góndola, ¿la más bonita del mundo? ¿la más romántica?...

Añado otra posibilidad: adorable :-)