miércoles, 29 de febrero de 2012

Wanganella, montaña submarina

Sigo leyendo Voiles et Voiliers. En el número de febrero de 2012 se encuentra un relato de una tempestad sufrida por los 2 tripulantes del yate Alcyon, entre Australia y Nueva Zelanda.

El principio es de libro. Espera impaciente en la isla de Lord Howe, dada la bonita borrasca que se paseaba por la zona.

[ Borrasca en el Mar de Tasmania ]
[ Fuente: Voiles et Voiliers ]

Por fin, los ansiosos navegantes deciden aprovechar una mejora en las previsiones metereológicas para dar el salto hasta Nueva Zelanda. Desgraciadamente, la borrasca se agrava y tienen que organizar la supervivencia a la altura del banco Wanganella. Una ola gigantesca les revuelca, les rompe el mástil... pero consiguen salir sanos y salvos, y llegar a Nueva Zelanda.

[ Yate Alcyon ]
[ Fuente: Voiles et Voiliers ]


Lo llamativo de todo esto es la nota de la redactora de la revista, que titula: "La importancia del fondo sobre la forma... de las olas".
"En cuanto no hay tierra o peligro conocido a la vista, hay tendencia a guardar demasiado rápidamente las cartas de navegación, [...] y el relieve submarino, del que se está pendiente constantemente durante la navegación costera, no parece merecer ninguna atención. ¡Error! Si, con buen tiempo, lo que pasa a 100 o a 1.000 metros bajo la quilla no nos afecta, eso deja de ser cierto con mal tiempo. Una brusca ascensión de los fondos marinos, como ocurre en ese "banco Wanganella", puede generar una mar de fondo gigantesca y peligrosa. [...], si la tripulación hubiese tenido en cuenta este hecho, podría haber cambiado el rumbo hacia una zona con mayor profundidad y evitar, si no la tempestad, por lo menos el naufragio".
Una vez oido el prudente consejo, no he perdido la oportunidad de buscar información sobre Wanganella. He encontrado algunas cosas interesantes.

Primero he encontrado un Atlas digital de Australia: Bonzle. Con su página sobre el ya famoso Wanganella Bank. Con interesantes perfiles de sus fondos submarinos. Muestro los de 50 kms.
Impresionante, cómo se pasa, en esos 50 kms, de un fondo de más de 1.000 metros a sólo 39 metros. Parecido a lo que ocurre cerca del faro de La Jument, en la isla de Ouessant... con la diferencia que allí vemos la isla :-)


Pero también me ha gustado enterarme de que ese fenómeno es conocido en inglés como Seamount, montaña marina.

No pierdo un segundo en pedir ayuda a Google: montañas marinas España.

Bingo. Las montañas submarinas no se limitan a ser bancos de pesca sino que son verdaderos nichos ecológicos. A ver la entrada de WWF España. Y el proyecto OASIS.

Muy interesante. À suivre...


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2 comentarios:

Laurus nobilis dijo...

E pensarmos que só uma pequena parte dos oceanos estão explorados. É fascinante!

naveganteglenan dijo...

Hola amigo laurus nobilis.

Es verdad que cuando navegamos y vemos la inmensidad de los océanos no nos damos cuenta del verdadero mundo submarino, con sus montañas, ríos, llanuras, valles... y como un mundo de peces, mamíferos, y plantas viven y se desarrollan en ese mundo.

Tendrías que hacer fotos submarinas :-)