domingo, 17 de febrero de 2008

El práctico en el puente del buque

El práctico, le pilote en francés, o pilot en inglés, es un oficio que, en mi memoria, está asociado a pequeños barquitos que arrastran a grandes buques a la entrada de los puertos comerciales. Pero, en realidad, son aquellos marinos que suben al puente del buque para ayudarlos a navegar por lugares azarosos.

El mar, día a día. 17 de febrero.

A la hora en que los «terrestres» vuelven a casa, un barco sale del puerto. A bordo, otra vida comienza.

Tres hombres en el puente de mando: el práctico gobierna un barco desconocido hacia el puerto que conoce bien. El comandante, asistido por el segundo capitán, maneja a la perfección su nave pero ignora todo sobre el sitio donde se encuentra. Los tres hombres se complementan. Pocas son las palabras que se intercambian, en general en inglés, según la etiqueta estricta que da testimonio del gran respeto que se tienen los marinos. Los rádares representan los perfiles del puerto. Las pantallas señalan la velocidad, el rumbo y los alrededores, que se pueden confirmar sobre las cartas náuticas. Las luces de la ciudad, anónimas, se alejan lentamente. Estambul, Hong Kong, Helsinki o Nantes, pronto no serán más que recuerdos. Será de noche, el piloto de puerto o práctico bajará por la escala de cuerda, desenrollada a lo largo del casco. Será el último contacto de la tripulación con tierra firme. Hasta el próximo puerto, cuando el puente de mando acoja de nuevo al práctico de otro lugar de luces igualmente anónimas.



- - - fin del día 17 de febrero - - -