martes, 19 de febrero de 2008

Boya o muerto

He vuelto a consultar las traducciones del Curso de navegación de Glenans. Esta vez para distinguir entre una boya de amarre y un muerto.

Me permito escanear el texto y copiarlo literalmente :-)

La línea puede unirse de varias maneras al flotador que está en la superficie del agua. Con el fin de que las explicaciones queden claras, vamos a llamar boya de amarre al flotador sobre el que se engrilleta directamente la línea, y muerto al flotador que está unido a la línea por medio de un orinque.

[Bloque se hormigón de 600 kg con un espesor máximo de 10 cms]
[Fondeos fijos para barcos de unos 1.200 kg]

[ El muerto a la izquierda y la boya de amarre a la derecha ]

La boya de amarre. Debe estar rellena de material celular, para ser insumergible, incluso aunque esté rota. Su flotabilidad debe ser igual al doble del peso de la línea que cuelga de ella (con la marea alta).
Este tipo de fondeo tiene un inconveniente y es que siempre está en movimiento y su cadena acaba desgastándose a causa del roze que se produce entre sus eslabones, incluso aunque no esté ningún barco amarrado.

El muerto. En este caso, cuando no hay ningún barco amarrado, el cabo de fondeo descansa sobre el fondo. El orinque, de nylon, debe tener una longitud igual a una vez y media la altura del agua. Entre la línea gruesa y el orinque, podemos intercalar el extremo de una cadena que afirmamos en la cubierta. Esta deberá ser lo bastante delgada para poder pasar por la gatera (del tamaño de la cadena del ancla) y lo bastante larga como para llegar desde la superficie a la bita de amarre. El inconveniente que tienen los muertos es que siempre existe el riesgo de que su orinque acabe cortado por una hélice. Con el fin de limitar este riesgo, lo lastramos a 2 ó 3 metros de la superficie, enganchando un peso de 2 ó 3 kg., o engastando algunas bolas de plomo de pescar. Lo ideal es utilizar cabo ya lastrado en fábrica.

[ boya de amarre: fr. coffre, en. mooring buoy ]
[ muerto: fr. corps-mort, en. pick-up buoy ]

[ El Curso de navegación de Glenans. Ediciones Tutor, 1993. Traducción realizada por Cristina Puya, revisada y corregida por el CINA, Centro Internacional de Navegación de Arosa ]



El mar, día a día. 19 de febrero.

Muertos de fondeo. Uno de los encantos de la Bretaña son todos esos muertos de fondeo en las rías, los golfos y los ríos, que esperan tranquilamente el regreso de sus propietarios.

Algunas barcas escrutan la bruma en silencio a merced de los duendes traviesos de los bosques colindantes. Nadie sabe lo que podría surgir de este decorado algodonoso o lo que ocurriría al atravesar el espejo que refleja un mundo invertido. En las creencias populares de antaño sobre las posesiones del océano se incluyen, no sólo a las divinidades como Poseidón, Neptuno o Afrodita, sino también a todo un florilegio de sirenas y otros genios anfibios, buenos y malos, así como tierras o continentes enteros como la Atlántida o la ciudad de Ys. Las criaturas marinas han poblado todos los mares del mundo y el monstruo del lago Ness tiene familiares en todos los continentes. Estas figuras de fábula, reflejo de la identidad de los pueblos que las inventaron, jugaban un papel clave en el mundo de los vivos, guiando a los marinos de una a otra orilla o acompañando a las personas en su última travesía al más allá. Las criaturas legendarias que en el pasado decoraban las proas de los barcos, pueblan hoy día los cuentos infantiles. En ocasiones, durante ciertas noches lúgubres o cuando la niebla es muy densa, estas criaturas aparecen en nuestra imaginación más reales que nunca.


[ Firmeza ]

[ Fotógrafo: basajauntxo ]


- - - fin del día 19 de febrero - - -

Buscando, buscando sobre el tema he encontrado un soberbio glosario de términos marinos publicado por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, dentro su Vademecum REMER 2006. Muy instructivo y útil... aunque sólo sea por su página de nudos animados :-)

No me puedo resistir merece la pena echar una ojeada a la búsqueda de "amarre" en flickr. Muy bonitas fotos.

- - -

2 comentarios:

Joan Sol dijo...

Hola!

A mi me enseñaron hace ya muchos años que el muerto es el bloque pesado y macizo, normalmente de cemento, que se deposita en el fondo, y en el cual se amarra una boya o una embarcación. En los puertos y marinas el muerto suele estar unido al muelle o al pantalán mediente un cabo que se hace firme en proa o popa, según como atraque uno. Mientras que en calas, fondeaderos, etc., se usa el muerto con una boya, a la cual se amarra la embarcación, pudiendo bornear 360 grados. Aunque, antiguamente, en el Club Náutico de Tarragona, los muertos de cada amarre tenían su correspondiente boya, y de esta salía un cabo o "codera" hasta el pantalán. Ello permitía, si eras hábil, atracar a vela, sin motor. Te acercabas al amarre a muy poca velocidad y virabas hasta quedar proa al viento con la boya pegada al costado. Con el bichero pescabas la boya y la llevabas a proa, mientras otro tipulante tiraba de la "codera" desde la popa hasta meter el barco dentro del amarre.

No entiendo, pues, esa diferencia que se establece en el croquis, llamando muerto al dibujo de la izquierda y al boya al de la derecha. Para mi ambos montajes son dos boyas amarradas a sendos muertos, que son los dos bloques de hormigón que hay en el fondo. Que por extensión se llame muerto a todo el conjunto, pues... ¡vale!; pero hablando en propiedad, yo diría que sólo se puede llamar muerto al peso que hay en el fondo.

Un saludo y felicidades por este interesante blog.

naveganteglenan dijo...

Hola Joan, estoy de acuerdo con lo que dices y tus comentarios me traen gratos recuerdos de toma de amarres a vela !!!

He añadido en la entrada un nuevo dibujo de lo que en el libro se denomina boya de amarre. Pero, independiente del nombre que se les dén, existen ambos tipos de amarres. La boya de amarre se pescaba con el bichero, se pasaba un cabo por la argolla que volvía al barco para fijarla, y la boya se devolvía al agua. Sin embargo, el flotador del muerto ayudaba a subir el orinque de nylon y la cadena fina, que se fijaba en cubierta.

Dicho eso, es cierto que yo siempre he asociado el muerto al bloque de hormigón que aporta la sujeción, y por, extensión, a esta segunda forma de amarre. De hecho, en francés lo llaman cuerpo-muerto.

Y gracias por tus entradas. Concretamente los enlaces a los blogs de Nueva York han sido un descubrimiento, que seguro que modificarán mi próximo viaje a aquellas tierras.