viernes, 22 de febrero de 2008

La luna y el plancton

La entrada de hoy era dificil. Me refiero a la que viene más abajo, de Plisson. He buscado fotos de la luna en Aquitania [ googleearth: 43º28'N + 1º15'W ]. He tardado en encontrar una que refleja bastante bien la foto del libro, aunque no estoy seguro de que sea de Aquitania. A lo mejor es de Bretaña.

Sin embargo, el tema de la luna me ha traido muy gratos recuerdos de una travesía del Canal de la Mancha, en que me tocó el turno que iba de medianoche hasta las dos o tres de la madrugada. Mis recuerdos eran de viento frescachón, con mar formada, olas de poco más de un metro, y, casi seguro, con viento de través, ya que el crucero iba muy bien. Sólo en la bañera, con el navegante dentro de la cabina. Me acuerdo de una noche muy luminosa, de luna llena, y con gran visibilidad. En un momento dado cruzamos por una zona con plancton. Fué espectacular. La cresta de las olas se volvió fosforescente, un mar de estrellas. Me dí la vuelta, y se completó el espectáculo: la ancha estela del barco era igualmente fosforescente. Todo esto añadido al buen viento y al placer de llevar el barco. No lo puedo expresar mejor. No sé cuanto duró. Creo que se paró el tiempo.

El mar, día a día. 22 de febrero.

Aquitania. Puesta de luna sobre la costa entre las Landas y el océano Atlántico.

Aureola de sutiles luces del alba: la luna se funde delicadamente en el día naciente. Este instante mágico, tan dulce y de matices tan suaves, no induce a reconocer las inmensas fuerzas que unen el mar y la luna, responsables del fenómeno de las mareas. En efecto, los griegos ya se dieron cuenta, hace más de 2.000 años, que la intensidad de las mareas dependía de las fases de la luna. Con todo, hasta el siglo XVII no se comprendió bien que este fenómeno era debido a la atracción gravitacional que ejercen la Luna y el Sol sobre la Tierra. Así, cuando la posición de tales astros forma un ángulo recto respecto de la Tierra (primer y cuarto cuadrantes), sus fuerzas gravitacionales se oponen, provocando pequeñas mareas o mareas muertas. En cambio, cuando la Luna y el Sol están alineados con la Tierra, los astros suman sus fuerzas de atracción y se producen las mareas más intensas o mareas vivas, amplificadas en los equinoccios. Así pues, cada quince días, más o menos, los coeficientes de marea alcanzan un máximo, coincidiendo con la Luna llena y la Luna Nueva de apariencia tan pacífica.



- - - fin del día 22 de febrero - - -

Tengo que encontrar el cuaderno de bitácora de aquella noche : -)


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