miércoles, 10 de diciembre de 2008

Borneo nautico

No es Borneo todo lo que reluce :-) Seguro que es una bonita isla. Pero también relacionado con el mundo náutico, bornear es realizar giros circulares alrededor del ancla, cuando la embarcación está fondeada, normalmente provocados por rachas de viento, o por los efectos de la marea. La mejor imagen que he conseguido es la del mismo Plisson. Es la que pongo.


El mar, día a día. 10 de diciembre.

En el fondeadero, este lugareño ostrícola ha grabado en el barro sus surcos de borneo.

La marea, con sus perpetuas idas y venidas, imprime el ritmo de la vida del litoral. A lo largo de las playas de arena y de las costas rocosas se ve cómo rompen las olas cada vez más lejos en el horizonte y cómo luego vuelven con presteza, como si cambiaran de opinión. En los cenagales de los estuarios, el mar se evapora como por encanto y luego vuelve también milagrosamente, sin hacer ruido ni agitarse. El barro se comporta como una esponja. Una vez está embebida de agua, el mar emerge progresivamente de la arena mojada y restituye su flotación a las embarcaciones. Los barcos giran alrededor de su fondeo, según sea la corriente y la dirección y la intensidad del viento. Este cambio de rumbo del barco fondeado se llama borneo. Cuando la marea saliente finaliza y el último residuo de agua desaparece en el barro, el barco se deposita suavemente sobre el sedimentos en el lugar determinado por el viento que soplaba previamente. La huella que deja el casco del barco sobre el limo añade un nuevo trazo a la gran obra colectiva.


[ Rayon d'évitage ]

[ Fotógrafo: Philip Plisson ]


- - - fin del día 10 de diciembre - - -


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