viernes, 12 de diciembre de 2008

Playas

A los que hemos nacido al lado de la mar, nos ha costado apreciar ese lugar efímero que separa la tierra de la mar: la playa. Y que voy a decir si esa playa es de una arena dorada y fina, sometida a las mareas cantábricas. Todos los días, en el intervalo de pocas horas, casi un kilómetro de playa, en profundidad, desaparece y vuelve a aparecer resplandeciente. Y las olas. Sólo cuando se está lejos de la mar, su ausencia es más abrumadora.




El mar, día a día. 12 de diciembre.

La Baule. Los baños de mar son una especialidad local que a partir de los años 50, con el advenimiento de las vacaciones pagadas, ha experimentado un gran desarrollo.

Después de la guerra, los franceses tuvieron la posibilidad de disfrutar de un tiempo de vacaciones financiado por sus empresas y se fueron a pasarlo a la orilla del mar. Medio siglo más tarde, el entusiasmo por las vacaciones en el mar no ha disminuido nada. En efecto, la mayoría de los franceses de la Francia metropolitana toman sus vacaciones (un 75 %) y para la mitad de ellos este tiempo de asueto está ligado directamente al mar. Otros destinos turísticos por orden de importancia son: el campo, las grandes ciudades y finalmente la montaña. Los incondicionales del litoral mediterráneo son los más numerosos (un 30 % de los veraneantes), aunque las costas atlántica y bretona siguen en aumento como lugares de preferencia. Si bien es cierto que el litoral se lleva la palma en número de veraneantes, también lo es el hecho de que los factores más apreciados apenas han cambiado con el tiempo, a saber: sol, arena caliente y descanso. Así es como los franceses disfrutan del mar.




- - - fin del día 12 de diciembre - - -


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