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Nevegando en Cruceros Glénans

Siempre es dificil orientarse en un blog . En este, no menos. Primero, como siempre, conviene revisar la Bitácora , ya que cuenta el objetiv...

viernes, 27 de abril de 2012

VOR quinta etapa: Auckland - Itajai

El pasado domingo, 22 de abril, a las siete de la tarde se dio la salida a la sexta etapa de la VOR 2011-2012. Es hora de comentar algo la quinta etapa.

Desde Auckland hasta el temible Cabo de Hornos no hay mucho que ver en estas regatas oceánicas, porque la idea es ir lo más al sur posible, porque es el recorrido más corto, y los vientos son fuertes y estables. Veamos el PassageWeather de hoy... nada 4 o 5 borrascas, una o dos con vientos de más de 50 nudos establecidos :-)


El límite sur lo ponen los icebergs y los growlers. En la VOR lo ponen 3 balizas, llamadas de hielo.

El recorrido. Una vez dejada Nueva Zelanda, yo pasé al norte de las islas Chatham.


Me lancé a los mares del sur, eso sí, como un novato, ignorando las recomendaciones de la VOR.


Incluso pasé cerquísima del Punto Nemo :-)


El 2 de abril pasaba, otra vez, por el Cabo de Hornos, virtualmente :-)


Al pasarlo, se ve a lo lejos el monumento albatros, y uno de los faros (el otro se ve un poco peor).

Muy cerca del cabo, en la Caleta Martial, a buen abrigo, se detuvo el Telefónica para reparar, bien y rápido, algún desperfecto. Tuvieron suerte, porque de vez en cuando sopla bien en esa caleta (gracias GeoNames :-)

Inmediatemente después de pasar el cabo, puse rumbo al noreste, atravesando el Estrecho de Le Maire, entre el continente y la Isla de los Estados. Isla en donde transcurre una los las aventuras descritas por Julio Verne, El faro del fin del mundo. Definitivamente tengo que leer algún libro de Verne :-)

Deje las Malvinas a estribor, vi a lo lejos Bahía Blanca, en Argentina. Al final, antes de llagar a Itajaí, se podían ver los restos de un naufragio, allá por Río Grande del Sur, ya en Brasil.

La verdad es queda poco tiempo para visitar mundo, en estas regatas oceánicas :-)


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domingo, 25 de marzo de 2012

Volvo Ocean Race en las antipodas

Me había prometido a mí mismo descansar de las regatas virtuales tipo Barcelona World Race.

Allá por el pasado mes de octubre me enteré de que comenzaba la Volvo Ocean Race, y que tenía también una simulación (Game) abierta. Tentación. Pero les dije a mis colegas competidores de la BWR que ni loco participaría, que había que descansar.

Poco después estaba estudiando el recorrido. De Alicante a Galway, en 9 etapas, descansando en Ciudad del Cabo, en Abu Dhabi, en Sanya, en Auckland, en Itajaí, en Miami, en Lisboa y en Lorient. Desde el 5 de noviembre de 2011 hasta alrededores del 3 de julio de 2012. Una locura, larguísima comparada con la Barcelona.

Pero tenía un atractivo radicalmente nuevo. La Barcelona es totalmente oceánica: sale de Barcelona y, con suerte, no vuelve a tocar tierra hasta Barcelona. Buena para conocer los avatares metereológicos sobre los grandes océanos, y los vientos desatados en los cuarenta rugientes. Disfruté de algunas islitas australes: Marion, Kerguelén y poco más.

La Volvo es diferente, es una ruta más comercial: recorre el mundo como lo hacían los grandes comerciantes marítimos de siglos pasados.

Aprovechar el recorrido de la Volvo para conocer mundo marino (the watery part of the world) me tentaba. Encontré una solución: armar un barco incognito, del que sólo diré que tiene un nombre que rinde homenaje a un amable puerto escocés :-)

Durante los últimos 5 meses me hubiese gustado publicar cuadernos de bitácora de algunas singladuras en las que he disfrutado, y de otras en la que he penado. Pero hubiese sido demasiado trabajo. Me limitaré a publicar algunas rutas por las que he pasado, y todos los enlaces que recuerdo. Espero hacer otro tanto al final de la VOR.


Primera etapa: Alicante - Ciudad del Cabo


Mi primera sorpresa la tuve cerca de la Isla de Madeira, en la Isla de Bugio: conseguí embarrancar en ella. Aproveché para conocer sus bonitos acantilados :-)

Después pasé cerca de la Isla de Hierro, cuando aún estaban ardientes sus aguas por el nacimiento de un volcán submarino.

Sobre las Islas de Cabo Verde, sólo decir que las pasé al norte de Mindelo, y me temo que Cesárea ya estaría bien malita :-(

La boya 2, que dejé a babor, como las reglas mandan, estaba en la Isla de Fernando Noronha, que tendré que ir a visitar un día de estos, de tantas veces que la he rozado imaginariamente :-)

De Ciudad del Cabo no diré nada especial, ya que en la web de la VOR la describen sobradamente.


Segunda etapa: Ciudad del Cabo - Abu Dhabi


La salida no fué de la Bahía de Ciudad del Cabo (Table Bay), sino de la bahía de False Bay. Avisté, no hace falta decirlo, el Cabo de Buena Esperanza, siguiendo los pasos de Bartolomeu Dias, sus acantilados y su faro abandonado.

A lo lejos ví la ciudad sudafricana de Durban, con su espaciosa bahía. Después casi rocé la Isla de Madagascar, creo que a la altura de Taolagnaro, con su cabo peligroso para los navegantes.

Pero lo que más me hizo ilusión fué pasar rozando el sur de la Isla de La Reunión, de gozosísimo recuerdo. Y no digo nada de su cocina picante :-)

Una vez dejada la Isla Mauricio a babor, rumbo norte a la siguiente baliza, cerca de la Isla de Male, en las Maldivas, en las que pasé unos días paradisíacos :-)

El paso por el Golfo de Omán fue trabajoso pero ilustrativo. Pasé cerca de Masqat, pero lo más llamativo fue atravesar el Estrecho de Ormuz durante la crisis debida a la amenza de bloqueo del estrecho por parte de Irán.

Dejé la Isla de Ormuz y la de Qushm a estribor y puse rumbo a Dubai, con sus alucinantes islas artificales, en forma de palmeras. Para terminar en Abu Dhabi (el abuelo de las gacelas :-)


Tercera etapa: Abu Dhabi - Sanya

De vuelta al Océano Índico pasé cerca de Karachi, y recordé a Bombay, viendo de lejos la Gateway of India, y la bonita Estación Victoria de tren (Chhatrapati Shivaji Terminus). Eso sí, no me dio tiempo a disfrutar de un bollywood :-)


Al sur de Sri Lanka pude ver la húmeda playa de Colombo, y, a lo lejos, el té de Nuwara Eliya :-)


La siguiente y esperada etapa era el paso por el Estrecho de Malaca. Para empezar navegué entre la Pulau Weh (con sus bosques) y Banda Aceh, en la Isla de Sumatra. No sé cómo me habría afectado el tsunami del del 2004.

En una de las numerosas encalmadas que sufrí en el estrecho, me acerqué a la costa de Sumatra, a la altura de Jembatan, con su puentecito y sus pesqueros, parecidos a los de Tanjung Tiram.

Algún amigo navegante creo que desembarcó en Jeram, en la costa de Kuala Lumpur ("confluencia fangosa", en malayo), capital de Malasia, con su isla de pescadores, y sus motoras en el embarcadero de la casa de comidas del pueblo.

Más tarde veo a 17 millas a baEnlacebor una mezquita de Malaca (y un embarcadero). A 17 millas a estribor estaba la Isla Rupat, con su barecillo de pescadores indonesios.

El estrecho finaliza a la altura de Singapur (la ciudad de los leones), megápolis marinera por obligación.

Después, larga ceñida, rumbo a Vietnam. Casi llego al delta del Mekong. Paso muy cerca de Phu Quy, con sus vistas panorámicas, y su puerta del mar.

Ya más al norte de Vietnam, pasé cerca de Nha Trang (que quiere decir rio de juncos), de su puerto, con curiosos ingenios de pesca, casas lacustres y torre de calambac.

Un poco más al norte está esa curiosa bahía de Vinh Van Phong.

Pasando entre Da Nang, sus barcos, y las Islas Paracelso, llegaba a la isla china de Sanya, con sus faros, sus pesqueros y su estatua budista de Guanyin, la cuarta más alta del mundo, enclavada en la isla artifical del Fénix.


Cuarta etapa: Sanya - Auckland

Enlace
La cuarta etapa comenzaba atravesando el Mar de China, y después puse rumbo al Estrecho de Luzón. En la Isla de Luzón empezé a ver ciudades costeras con nombres españoles: Clavería, Pamplona, Ballesteros.

Terminé el estrecho rozando la Isla de Palaui, que tiene ese bonito faro del Cabo Engaño, como también cuenta Mi Catálogo de Faros.

Pasado el cabo, ceñida por el Mar de Filipinas, a lo largo de Nueva Guinea, hasta volver a ver costa en Nueva Irlanda. Pasé rozando la Isla de Boang, en el Archipiélago de Tanga. Atravesé las Islas Salomón, entre la Isla de Bougainville y la de Choiseul.

Más al sur sufrí con encalmadas al noeoeste de Nueva Caledonia.

À suivre...

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miércoles, 29 de febrero de 2012

Wanganella, montaña submarina

Sigo leyendo Voiles et Voiliers. En el número de febrero de 2012 se encuentra un relato de una tempestad sufrida por los 2 tripulantes del yate Alcyon, entre Australia y Nueva Zelanda.

El principio es de libro. Espera impaciente en la isla de Lord Howe, dada la bonita borrasca que se paseaba por la zona.

[ Borrasca en el Mar de Tasmania ]
[ Fuente: Voiles et Voiliers ]

Por fin, los ansiosos navegantes deciden aprovechar una mejora en las previsiones metereológicas para dar el salto hasta Nueva Zelanda. Desgraciadamente, la borrasca se agrava y tienen que organizar la supervivencia a la altura del banco Wanganella. Una ola gigantesca les revuelca, les rompe el mástil... pero consiguen salir sanos y salvos, y llegar a Nueva Zelanda.

[ Yate Alcyon ]
[ Fuente: Voiles et Voiliers ]


Lo llamativo de todo esto es la nota de la redactora de la revista, que titula: "La importancia del fondo sobre la forma... de las olas".
"En cuanto no hay tierra o peligro conocido a la vista, hay tendencia a guardar demasiado rápidamente las cartas de navegación, [...] y el relieve submarino, del que se está pendiente constantemente durante la navegación costera, no parece merecer ninguna atención. ¡Error! Si, con buen tiempo, lo que pasa a 100 o a 1.000 metros bajo la quilla no nos afecta, eso deja de ser cierto con mal tiempo. Una brusca ascensión de los fondos marinos, como ocurre en ese "banco Wanganella", puede generar una mar de fondo gigantesca y peligrosa. [...], si la tripulación hubiese tenido en cuenta este hecho, podría haber cambiado el rumbo hacia una zona con mayor profundidad y evitar, si no la tempestad, por lo menos el naufragio".
Una vez oido el prudente consejo, no he perdido la oportunidad de buscar información sobre Wanganella. He encontrado algunas cosas interesantes.

Primero he encontrado un Atlas digital de Australia: Bonzle. Con su página sobre el ya famoso Wanganella Bank. Con interesantes perfiles de sus fondos submarinos. Muestro los de 50 kms.
Impresionante, cómo se pasa, en esos 50 kms, de un fondo de más de 1.000 metros a sólo 39 metros. Parecido a lo que ocurre cerca del faro de La Jument, en la isla de Ouessant... con la diferencia que allí vemos la isla :-)


Pero también me ha gustado enterarme de que ese fenómeno es conocido en inglés como Seamount, montaña marina.

No pierdo un segundo en pedir ayuda a Google: montañas marinas España.

Bingo. Las montañas submarinas no se limitan a ser bancos de pesca sino que son verdaderos nichos ecológicos. A ver la entrada de WWF España. Y el proyecto OASIS.

Muy interesante. À suivre...


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miércoles, 25 de enero de 2012

Poupon Fleur Australe

Leo, cuando puedo, Voiles et Voiliers. El pasado número 490, de diciembre 2011, me ha regalado una grata sorpresa: Philippe Poupon sigue navegando :-)

En mi tardío descubrimiento de las delicias de la navegación a vela en alta mar, allá por los años 80, Philippe Poupon fue una figura central. Yo vivía en París, la Ruta del Rhum comenzaba sus pinitos mediáticos. Los multicoques cruzaban el Atlántico, y Philippe reinaba. Tabarly ya no estaba en primera plana. Quizás en sus recuerdos.

Más tarde, comencé a navegar y me olvidé de las regatas mediáticas. Ahora leo más que navego. Y hacía tiempo que no sabía nada de Poupon... hasta hace unas semanas.

Me alegro. Ya no compite, pero sigue navegando. Parece ser que tiene una familia numerosa. Y se ocupa de ella :-)

[ Familia Poupon ]
[ Fuente: http://www.fleuraustrale.fr ]


Pues bien. Ha montado un proyecto envidiable:
Désireux de mettre leur expérience et leur passion de la mer au service de la protection de la planète et des océans, le navigateur français Philippe Poupon et son épouse Géraldine Danon ont imaginé une expédition d’observation transocéanique à bord d’un voilier.

[ Ruta del Fleur Australe ]

En la expedición que está haciendo con su familia se apoyan en un magnífico barco, no faltaría más, imaginado por Philippe: Fleur Australe.

[ Plano del Fleur Australe ]
[ Fuente: http://www.fleuraustrale.fr ]


Un mundo a descubrir. La mujer de Philippe Poupon mantiene el blog de bitácora del viaje.

Ni que decir tien que lo engancho y que lo pienso seguir asiduamente :-)

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Relacionado: Parece ser que Géraldine tiene una cita con radio Europa 1. Con sus podcast. À suivre...

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lunes, 26 de diciembre de 2011

Corsarios de brea

Este verano he estado en Bretaña. Ya lo he contado. He estado en Saint-Malo, la ciudad corsaria, como me había iluminado Plisson: René Duguay-Trouin, Robert Surcouf, Le Renard, y paro de contar.

Como quien dice, ya estaba preparado para encontrarme con una placa en honor del corsario Duguay-Trouin, y con un ex-voto de su Stella Maris en el interior de la mismísima catedral de Saint-Malo.

[ Corsario René Duguay-Trouin ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]


Y también para contemplar la estatua del otro corsario, hijo predilecto de Saint-Malo, Surcouf.

[ Corsario Robert Surcouf ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]


En la misma cornisa, y al mismo nivel que Jacques Cartier, el descubridor de Canadá.

[ Jacques Cartier ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]


Pero para lo que no estaba preparado es para lo que descubrí en la encantadora isla de Bréhat. La isla está muy cerca de Paimpol, con su base de Glénans :-)

Bréhat es un pequeño paraiso, a marea alta y a marea baja. No tiene coches. Ideal para caminar y perderse en ella, y en sus playas.

No recuerdo muy bien cómo me enteré de que Bréhat también tenía sus corsarios, con sus tumbas en la iglesia del pueblo. Me puse a buscar entre las lápidas del cementerio de la iglesia.


Renuncié a encontrar las tumbas por mí mismo, y empecé a preguntar a diestro y siniestro. Hasta que una isleña me dijo que la acompañase. Pues lo dicho, para mi sorpresa, no dirigió nuestros pasos al cementerio anexo, sino a la entrada de la iglesia.

[ Entrada a la iglesia ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]


Con una sonrisa señalo hacia una lápida justo en en centro de la entrada. No me lo podía creer:

[ Lápida corsaria de Bréhat ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]



Allí estaba. No pude leer el nombre del corsario, pero allí se encontraba su bandera favorita :-)


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RAE: brea.

4. f. Mar. Mezcla de brea, pez, sebo y aceite de pescado, que se usa en caliente para calafatear y pintar las maderas y jarcias.

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domingo, 20 de noviembre de 2011

Del rojo y del blanco

Ya lo he comentado, este verano he estado en Bretaña. No podía faltar una visita a la isla de Brehat .

Primero porque he disfrutado un montón de veces navegando por los alrededores de Brehat, o, como dicen los franceses, Bréhat, y por los alrededores de Paimpol (gracias, Glénans :-)

A parte de eso, Brehat es un pequeño archipiélago, precioso; con preciosas piedras grises y areniscas.

[ Piedra y guía en la isla de Bréhat ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]


Bueno, también es una isla de corsarios franceses... pero eso es para otro día :-)

Volvía, andando, de ver y disfrutar del querido faro del Paon, cuando ví unas niñas que veraneaban en la isla y se divertían vendiendo esas bonitas piedras grises, pintadas con motivos marinos. No me pude resistir. Conseguí una que mostraba una faro roji-blanco sobre un vivo fondo azul marino, con sus rompientes blancas. Me resultaba familiar.

Horas después, en una tienda de souvenirs, tuve la respuesta. Era el faro del Grand Léjon. Discretamente, coloqué mi piedra gris en la estantería que presentaba una estatuilla del Phare Grand Lejon, todo él roji-blanco.

[ souvenir Grand Léjon ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]


Esta foto ha resultado ser un desastre. Ha sido la caja de Pandora roji-blanca. Primero, ma ha empujado a buscar en la Wipipedia, y, en efecto, ahí está a unas 9 millas de la entrada de Saint-Quay-Portrieux.

[ Le Grand Léjon ]
[ Fotógrafo: KarlBlohm ]


Leyendo la wiki, me acordé de alguna navegación que disfruté por esas aguas, en el verano del 97 :-)

[ Grand Léjon ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]


En ese viaje del 97 (el mismo en el que estuve cerca del Fastnet ;-), algunos días después de rozar el Grand Léjon, me volvió a llamar la atención el roji-blanco, y fotografiaba, en aguas británicas, la bandera de Glénans junto con la de cortesía ;-)

[ Glénans Jack ]
[ Fotógrafo: naveganteglenan ]

Con todo ello revuelto, recordé que el roji-blanco es el color de mi villa natal, Gijón, que es una de las provincias marítimas españolas, con su bandera blanca, encuadrada en rojo... de casta le viene al galgo... aunque también es la enseña del Sporting de Gijón :-)

Y ya, entonces, empecé a desvariar. El rojo y el blanco debe de tener algo que ver con la visibilidad marítima. Ya que hay muchos faros roji-blancos. Buscando, buscando he encontrado cosas. Muy interesante la web de los socorristas del lago Leman.
De noche, el color blanco es el más visible, y y es el más evidente con una iluminación uniforme. Pero se vuelve mediocre en un entorno claro, a la luz del sol, en las tarmentas de nieve, en la niebla, así como cuando aparecen borregos en la mar. El ojo humano realmente ve mejor el verde, que se asocia la seguridad. Cerca del verde, en el espectro, se encuentra el amarillo, que se ve mejor que el rojo, color tradicionalmente asociado al peligro y que parece negro por la noche. [...]. Paradójicamente, el rojo se utiliza para señales de parada de vehículos y de peligro. La razón principal es que la luz se absorbe en la niebla, la lluvia, la bruma, etc. Sabemos que la luz se atenúa cuando a traviesa un medio dispersivo, como son las partículas de agua [...]
O sea que los faros con franjas horizontales rojas y blancas se ven mejor durante el día, y cuando hay bruma y niebla.

Bueno, el faro de Gijón no es roji-blanco. Pero, sí lo es la torre Smeatons en el Mount Batten de Plymouth :-)


[ Fotógrafo: RobertBFC ]

Curioso el mundo del roji-blanco. Me ha alegrado ver que a Amy también le gustaba, por lo que se ve en la portada de su Back to Black :-)


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domingo, 23 de octubre de 2011

El Arsenal de Venecia

Quizás, la primera vez que tuve noticias marineras del Arsenale de Venezia fué gracias a Corto Maltés, en su aventura denominada La fábula de Venecia. Recuerdo que Corto se para delante de los leones que se encuentran a la entrada del Arsenal, y reflexiona.

[ Fuente: Fábula de Venecia de Hugo Pratt ]

En uno de mis viajes viajes a la ciudad marinera no pude evitar emular al amigo Corto.

[ Fotógrafo: naveganteglenan ]

Pero nunca había conseguido entrar y visitar el famoso arsenal. Entonces me conformaba con leer la descripción que de él hacían Guido Fuga y Lele Vianello, los amigos de Hugo Pratt, en su libro La Venecia secreta de Corto Maltés.

El Arsenale de Venecia, rodeado de altas murallas, se halla hoy en un cincuenta por ciento en estado de abandono, pero en tiempos de la República Serenísima y en el momento de su máximo esplendor, era una de las mayores atarazanas de Europa, sino la mayor. Ocupaba a más de 5.000 trabajadores, de modo que en tiempos de guerra podía llegar a producir hasta dos naves diarias.

Arsenale viene de la palabra árabe darsina'a, es decir, lugar donde se construyen y se guardan las naves, y éste fue fundado alrededor del año 1104, en tiempos del dux Ordelafo Falier. Inicialmente ocupaba las islas llamadas Las gemelas, pero con el tiempo creció hasta el punto de extenderse por toda la vasta área comprendida entre los canales de San Francesco della Vigna, San Martino, la Tana y San Pietro di Castello.

La primera anexión se remonta a 1304, cuando se construyó la llamada tana, reconstruida poco después por el arquitecto Antonio da Ponte entre 1579 y 1583. Era el lugar donde se fabricaban las cuerdas (hoy llamado Le Corderie), y que por su extraordinaria amplitud es utilizado para realizar exposiciones de arte internacional.

Parece ser que el nombre de tana proviene del antiguo nombre del río Don, que era Tanai. En la desembocadura del río Tanai, en el mar de Azov, los venecianos poseían importantes emporios comerciales. De allí provenía el cáñamo utilizado por la Marina para fabricar cuerdas y maromas. El Arsenale posee otras extraordinarias estructuras, como la Darsene del Sansovino o Tettoie delle Gaggiandre, que se remontan al siglo XVI. La visión de estas estructuras nos hace comprender que Gian Battista Piranesi quedara fascinado por ellas y que le inspiraran algunos de los grabados de sus Cárceles de la imaginación, y se percibe la influencia de esta estructura del Arsenale junto a sus otros estudios de la arquitectura romana. Toda la estructura está rodeada de espesos muros y de torres de guardia para observar hasta una distancia de unas dos millas marinas (milla marina: 1.851,66 m).

También es interesante señalar que se debe a los Arsenalotti (los antiguos artesanos que trabajaban en el Arsenale) la realización del extraordinario techo de la sala del Consejo Mayor del Palacio Ducal, de 25 m de ancho por 54 m de largo y 5,40 m de altura, además de otros techos de numerosas iglesias de Venecia.

Y añadían la descripción que Dante hacía del Arsenal.

[ Fuente: Guido Fuga y Lele Vianello ]

La semana pasada he vuelto a Venecia :-) Ha dado la casualidad de que en estos días estaba activa la Biennale di Venezia. Es una ocasión excepcional, no tanto de ver arte, sino de ver edificios que normalmente están cerrados y que se abren como espacios de muestra de la Biennale.

Pues me entero de que hay muestra en el mismísimo Arsenale. No pierdo un minuto, saco las entradas y me planto en La Corderie :-)

[ Fotógrafo: naveganteglenan ]

Y después admiro la Darsena Nuovissima. Magnífica.

[ Fotógrafo: naveganteglenan ]

La guinda de la visita fué durante la comida. Mientras comía, y me bebía una birra, cuál sería mi sorpresa cuando ví entrar en la Dársena al Moro di Venezia, uno de los barcos italianos de la Copa del América. Bravissimo :-)

[ Fotógrafo: naveganteglenan ]

Por cierto, he encontrado una web indispensable para recorrer Venecia, Venisse... La Sérénissime, ya que contiene cientos de fotos referenciadas en un mapa. Gracias a ella he podido ver más cosas del Arsenal. La añado a la web de los puentes de Venecia :-)

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sábado, 3 de septiembre de 2011

Desde las arenillas hasta la cantera de granito

He estado buceando en mis recuerdos de aquella singladura iniciática de finales de mayo del 82, que partió del Port des Sablons para recalar en la isla de Guernsey. Y los recuerdos son puntuales pero muy precisos.


Comienzo por la tripulación.

El patrón era un físico un poco mayor que yo, ya que nos acompañaba su hijo de unos 12 años. Se había formado en el mundo de los cruceros, y nunca había hecho vela ligera. Por eso me acuerdo de otro tripulante, que al contrario, había hecho mucha vela ligera, y comentaba que era la major manera de aprender la navegación a vela.

La polémica me sorprendió, por novedosa, y, sin embargo sigue ahí. Por una parte, la solidez del crucero, sus inercias y pesos, sus tiempos de maniobra, su adaptación a los viajes oceánicos. Por la otra, la levedad de la vela ligera, la influencia del peso y la acción del navegante en la respuesta de la embarcación, su velocidad y orientación deportiva.

La vía crucero necesita practicar la autonomía, desde el mantenimiento del material, la navegación, las telecomunicaciones, los motores y primeros auxilios, hasta la meterología, pasando por los conocimientos en alimentos y en cocina. Su biblia se plasmaba en las primeras ediciones del Cours de navigation des Glénans.

La vía ligera necesita el conocimiento la dinámica de fuerzas, de la física de materiales, y de una excelente forma física. Su expresión se encuentra en los nuevos capitulos de las últimas ediciones del Cours des Glénans.

Me gustan y practico ambas vías. No quiero ni puedo elegir :-)

Volviendo al tema de la tripulación, recuerdo que había otro tripulante: una chica que desafortunadamente se mareó durante casi toda la travesía, y sobre la que comentaré algo más adelante.


También me acuerdo de cosas de la travesía.

De la salida de Saint-Malo no recuerdo nada, salvo la vaga sensación de que me gustaba la experiencia. Me iba haciendo con el barco.

Sí recuerdo que al paso por Jersey, el tiempo empeoró y la visibilidad se redujo considerablemente. Se habían mareado todos los tripulantes excepto el patrón y yo. Toco madera, porque es un don que conservo :-)

No vimos la isla de Jersey. Recuerdo que el patrón me hablaba de radio-faros en la isla y de otros aparatos de navegación desconocidos para mí, aunque no extraños :-)


Finalmente, tengo una impresión muy viva de la llegada al puerto en Guernsey.

En un ambiente grisón y gozoso, fué como entrar, entre 2 montañas, por un paso muy estrecho.

Llegamos a una especie de pequeñísimo puerto, con un pantalán al que nos amarramos.

Recuerdo que le dije a la chica que sufría de mareo (le mal de mer), lívida, que habíamos llegado. No se lo creía. Tuve que insistir varias veces. Por fín salió del interior de la cabina y casi se lanzo al pantalán, en el que se tumbó de espaldas y empezó a recuperar el color.

Durante mucho tiempo he creído que era el puerto de Saint Sampson, en el noreste de Guernesey. Pero el otro día lo estuve revisando en la Wikipedia, y es demasido grande, y normal. Por eso me puse a inspeccionar la costa sur y este de Guernsey con ACME (híbrido).


En el extremo noreste de de Guernsey he marcado en rojo una zona que podría ser un puerto deportivo. Hay zoom sobre la zona.


Puede ser. Veo una palabra clave: La Lande. Perfecto para buscar en Google... bingo :-)

Parece ser el puertecillo Beaucette.

[ Fotógrafo: theronin ]

Seguro que era aquí. A la izquierda se ve su entrada estrecha y rocosa. Y el puerto es pequeñito. Seguro fué aquí donde amarramos ese primer día de navegación.


Beaucette Marina en Guernsey.

Para saber algo más sobre mi primer puerto de desembarco, voy al derrotero EnRoute: el English Channel (pdf - 3 MB).

Beaucette Yacht Marina, formed from a disused quarry, is situated 0.2 mile S of Fort Doyle. The entrance fairway is indicated by a lighted range.
Curioso, ¡ era una antigua cantera ! No me queda nada más que navegar por Google.

Confirmado por varios canales. Quizás el más detallado es un vídeo de youtube que en su inicio aclara el tema.
Beaucette Marina was a granite quarry. In 1969 the quarry owner at the time wanted to turn it into a marina and the British army engineers agreed to blast through an entrance as part of an army exercise. It was the first marina to be built in the Channel Islands.
No me extraña que me pareciese como una entrada entre montañas :-)

[ Fotógrafo: jrg_ ]

Otro video de youtube muestra en los primeros segundos algo parecido a mi gris entrada en Beaucette.

Allá por el 1982, el puerto era bastante más rústico. He encontrado algo que me suena.

[ Fotógrafo: stewart.rothwell ]

La web del puerto deportivo está muy bien, y describe muy bien la aproximación por el sur que debimos de hacer por la Petite Canupe :-)

Por cierto, he encontrado otra web de puertos, Sailing Almanac, que decribe bien la entrada a Beaucette.


Al día siguiente irímaos a Sark (Sercq para los francófonos).

[ Beaucette Marina ]
[ Fotógrafo: Ningaloo ]


Sark no estaba muy lejos, a unas 8 millas a vuelo de pájaro, pero no me acuerdo de gran cosa, salvo el desembarco, al mismo tiempo que el de los british en las Malvinas.

[ De Guernsey a Sark ]
[ Fuente: naveganteglenan/ACME ]


Eso sí, la salida debió de ser espectacular, otra vez entre montañas :-)



No estuvo mal para ser la primera vez :-)

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chascarrillo: En francés sablon quiere decir arenilla. Por eso este post sobre la navegación entre Les Sablons y la cantera convertida en Marina Beaucette se llama así :-)

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