domingo, 16 de noviembre de 2008

Maatsuyker Islands en Tasmania

Una de las cosas más placenteras de este trabajo forzado, que me he impuesto a mi mismo, y que finalizará el 17 de diciembre, es poder descubrir sitios marinos que espero poder conocer personalmente por mar, o por tierra o por aire, un día de estos.

Pues hoy toca al archipiélago Maatsuyker, al sur de la isla de Tasmania. En lo más al sur de la isla de Maatsuyker [ googleearth: 43º39'S + 146º16'E ], protegido por unos farallones, se encuentra un faro que marca estos parajes peligrosos para los navegantes.



En Mi Catálogo se comenta que este faro Maatsuyker, al estar en las latitudes de los 40 rugientes, goza de tempestades contínuas y llueve unos 250 días al año :-) Parece ser que el faro emite un destello blanco cada 7 segundos y medio (saltándose uno de cada 4 ?-). Han dejado de pagar a los fareros en 1998, por lo que se mantiene con voluntarios ayudados por el Tasmania Parks and Wildlife Service.



El mar, día a día. 16 de noviembre.

Al cabo del mundo. Este faro, siempre habitado, está a diez kilómetros de tierra firme, en la isla de Maatsuyker, sobre una roca del extremo sur del continente australiano.

Al sudeste de Australia emerge Tasmania: un saliente de tierra de forma triangular encajonado entre el mar del mismo nombre y el océano índico. Desde Hobart, volando en helicóptero hacia el sur, se tardan unas cuatro horas en llegar a la isla de Maatsuyker. Es precisamente sobre este pequeño universo rocoso, situado en las mismas latitudes agitadas que el cabo de Hornos, donde vive el último farero del hemisferio sur, exiliado en un lejano planeta líquido. Los guardianes sometidos a esta reclusión voluntaria, a varios miles de millas de la costa, poseen, además de su capacitación técnica, una fuerza de carácter fuera de lo habitual. Capaces de afrontar la soledad y el aislamiento, saben asimismo superar el miedo, haciendo gala de su abnegación y consagración a su trabajo, así como de un gran sentido de la solidaridad. Estos valores, característicos de su profesión, suscitan el reconocimiento y la estima de los marinos, que los consideran de su misma estirpe y con quienes comparten un vocabulario propio. Así, los fareros «arman» el faro y «entran de guardia». No obstante, con la automatización de las luces y la navegación por satélite, los días de estos centinelas del mar están contados.


[ Maatsuyker Island ]

[ Fotógrafo: Luuk Veltkamp ]


- - - fin del día 16 de noviembre - - -


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2 comentarios:

Laurus nobilis dijo...

Decididamente, gosto da Oceania!

naveganteglenan dijo...

Hola laurus nobilis. Me pasa lo mismo, cuanto más conozco Nueva Zelanda más me apetece navegar entre sus islas. Algún día :-)