sábado, 8 de noviembre de 2008

El castillo Turpault en la costa de Quiberon

En las mismas, y pronto famosas, mini-vacaciones de mayo pasado a Quiberon pude ver el castillo de Turpault [ googleearth: 47º28'N + 3º8'W ], en las afueras de Saint-Pierre-Quiberon, colgando en la mar. Es espactacular, y poco documentado.


En la imagen de más abajo, en la que se ve (de este a oeste) la pequeña bahía en la que se encuentra Saint-Pierre-Quiberon, se percibe el castillo, además de las dos marcas laterales y de las luces del puerto, Port Maria, con su faro.

El mar, día a día. 8 de noviembre.

Los colores del crepúsculo en la costa de Quiberon. El pintor se toma su tiempo para captar el sol poniente.

El fotógrafo sólo ha necesitado una fracción de segundo para captar este perfil atento y el diálogo de los ocres entre el cielo y el mar. También el pintor ha dejado que pasaran las horas, que la marea subiera y que la luz del día se suavizara. Ambos buscan la misma luz que se tiñe de rojo cuando el sol se aleja. El primero capta los arcoiris del atardecer jugando con la sensibilidad de la óptica de su cámara, mientras el segundo orquesta los pigmentos sintéticos de hoy, pero cuya historia se pierde en la noche de los tiempos. Los artistas de antaño sólo disponían de tintes naturales. El lapislázuli, una piedra azul de las montañas de Afganistán, se transportaba en camello durante miles de kilómetros por la ruta de la seda para que los monjes chinos enriquecieran su paleta con un maravilloso azul-verde. En las catedrales europeas, los artesanos vidrieros usaban oro puro para teñir de rojo las vidrieras.


- - - fin del día 8 de noviembre - - -

El castillo de Turpault a unos 273º.




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2 comentarios:

Laurus nobilis dijo...

E é uma propriedade particular...

naveganteglenan dijo...

Hola laurus nobilis. Tienes razón. He encontrado una página que lo confirma. ¿Has estado visitándola? A mí no me dio tiempo :-(

Saludos y hasta pronto.