sábado, 22 de noviembre de 2008

Buques para escaladores

Tanto comentar sobre corsarios, ya sean franceses como Surcouf, o, ingleses como Drake, con su posada o su isla, no me puedo resistir estas mañanas a echar una ojeada al mapa de la piratería, y, después, a buscar rápidamente en El País noticias sobre los piratas de las costas somalíes. Decían ayer:
"Aunque sea un gigante, un petrolero cargado se hunde bastante en el agua y el puente más cercano puede estar a tan sólo cuatro metros de la superficie", explica Burnett. "Normalmente, los piratas aprovechan la noche, y el cono de sombra del radar, que no cubre bien el ángulo situado a popa", prosigue. [...]

Alcanzado el buque víctima, será suficiente lanzar cabos con arpones y escaleras. "Una vez a bordo, el barco está perdido", explica desde Londres John Wickham, experto en la materia de la consultora Maritime Technical International.
Por eso me imagino a esos piratas practicando la escalada en los muchas barcos varados en costas africanas convertidas en basurero de buques abandonados.

La imagen de hoy no está tomada en Somalia, sino cerca del puerto de Nuadibú [ googleearth: 20º54'N + 17º2'W ], en Mauritania. La costa este de la península en la que se encuentra el Cabo Blanco está plagada de barcos varados en la arena: seguro que cuesta menos que llevarlos al desguace.

Me imagino lo bien que me lo pasaría de niño escalando por todos ellos. En cualquier caso, si algún día eran útiles para navegantes, hoy lo son para los aprendices de escaladores. Que deseo no se conviertan en piratas.



El mar, día a día. 22 de noviembre.

Mauritania. Poco a poco, el mar retrocede en Nuadhibu. La antigua flota pesquera del banco de Arguin desaparece al ritmo de este fenómeno.

En algunas regiones del mundo, las costas resisten con dificultad los embates de las olas y poco a poco ceden terreno al mar. En cambio, en otros sitios, es el mar el que se retira. Al norte del litoral mauritano que constituye la franja occidental del Sáhara, el Atlántico se retira ante el avance de la arena traído por los vientos dominantes, mientras los pecios, parcialmente sepultados por la arena, son cada vez más dificiles de reconocer. Pero este fenómeno no es exclusivo de este lugar y tiempo. Ya en la Edad Media los cruzados se embarcaban en la ciudad de Aigües-Mortes, que actualmente está situada a varios kilómetros de la orilla del mar. También Sevilla fue en una época un puerto marítimo antes de que su bahía se colmatara con los aluviones de los ríos, en particular los del Guadalquivir. Por este motivo, mientras Cádiz es ahora el puerto local, Sevilla es una ciudad de interior. En el Kazastán, durante los años sesenta, el hombre desvió los dos ríos principales que desembocan en el mar de Aral con el objetivo de poder regar los campos de algodón y por ello las orillas de este mar interior han sufrido una regresión de 80 km, abandonando en la arena los armazones de los bous que antiguamente pescaban en sus aguas.


[ puerto ]

[ Fotógrafo: picopow ]


- - - fin del día 22 de noviembre - - -


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