miércoles, 16 de enero de 2008

Growlers en el canal de Beagle

Growlers, cabo de Hornos, Patagonia, canal de Beagle, los 50 aulladores, los 40 rugientes, y otras muchas más palabras para hacernos soñar, temblar y entrenarse a los amantes de la navegación a vela.

El mar, día a día. 16 de enero.

Patagonia. Avenida de los glaciares y los fiordos en el canal de Beagle. Un universo entre el hielo y el agua.

Navegación peligrosa en el extremo sur de Chile, en el canal de Beagle, pasaje hendido entre el Atlántico y el Pacífico, entre la gran isla separada del continente y las islas Hoste [ googleearth: 54º14'S + 69º36'W ] y Navarino [ googleearth: 54º57'S + 67º59'W ]. Es un decorado polar de costas dentadas, recortadas por fiordos en el fondo de los cuales van a sepultarse glaciares con tonos lapislázuli, último vestigio de la Cordillera de los Andes que se derrumba en el mar. Antes de hacer escala ante los glaciares más impresionantes del mundo, el recorrido es sinuoso, sembrado de obstáculos, los growlers, esos pequeños icebergs tan numerosos. Sepultados para siempre en el suelo helado de la banquisa, los pecios y barcos naufragados dan a esta expedición la siniestra impresión de estar en medio de un cementerio marino, donde sólo los pájaros bobos, las morsas y el silencio encuentran un respiro. Pero, ¿acaso hay silencio? Los crujidos espantosos de la banquisa retumban como temblores de tierra. Avalanchas de hielo contribuyen a convertir este decorado en un verdadero infierno. Tampoco se escatiman en estos lugares los aullidos de los vientos polares, que suben del Cabo de Hornos [ googleearth: 54º57'S + 67º59'W ] (cabo mítico tan temido por los marineros) donde reinan los temibles y ululantes "cincuentas".



- - - fin del día 16 de enero - - -