jueves, 3 de enero de 2008

Rompeolas

Otra vez lejos del mar... pero siempre nos quedará Biarritz [ googleearth: 43º29'N + 1º34'W ].

El mar, día a día. 3 de enero.

Biarritz. Aquí, este mar de gran oleaje forma parte del paisaje y de la cultura, con él se juega y de él se vive.

En la construcción de los rompeolas, el hombre se ha inspirado en la capacidad que tienen los arrecifes naturales para amortiguar la fuerza de las rompientes. Así, amontonando bloques de hormigón, indiferentes al ataque repetido de las olas, el hombre ha imitado las cortantes rocas que jalonan el litoral. En efecto, el hombre se vale de toda una gama de espigones artificiales, de inclinaciones diversas, con bloques superpuestos o encajados, e incluso de espigones de tipo flotante, para adaptarse tanto a la fuerza de las olas y de las corrientes, como a la configuración natural de la zona y a la utilidad que estas construcciones tendrán en el futuro. Estas moles de cemento o roca se adentran en el mar para proteger ciertos lugares expuestos, frenar la erosión, resguardar zonas portuarias o canalizar la desembocadura de los ríos. El mayor rompeolas, que se extiende a lo largo de 11 km, se halla en Galveston [ googleearth: 29º15'N + 94º51'W ], Texas.

[ Galveston SeaWall ]

[ Fotógrafo: usdim ]

De dimensiones más modestas, la escollera de la foto, situada delante de La Virgen [ googleearth: 43º29'N + 1º34'W ], en Biarritz, es muy del agrado de los pescadores, los cuales, en combinación con la marea, consiguen entre medio de este caos de cemento y rompientes, el equilibrio necesario para la práctica del placer de la pesca.


- - - fin del día 3 de enero - - -

Este come-tiempo me está empezando a gustar: como siempre, buscando fotos termino encontrando cosas curiosas que tienen que ver con rompeolas.

[google: galveston breakwater] me orienta hacia: