sábado, 27 de septiembre de 2008

Guarderia de ostras

Ayer ostras y hoy mejillones. Vaya con el amigo Plisson :-)



El mar, día a día. 27 de septiembre.

El bosque encantado de los maricultores.

Las estacas se yerguen hasta perderse de vista mientras los hombres se afanan por las avenidas que el mar ha dejado al descubierto. Enseguida, en pleamar, este peculiar bosque desaparecerá y la bahía recobrará su dimensión acuática. Bajo las aguas recién llegadas, los mejillones abrirán su valvas, desplegarán sus cilios y se deleitarán con un festín invisible. Gracias a este fértil vaivén del mar, estos moluscos alcanzarán su talla máxima en menos de dos años y eso que al principio son diminutos, casi insignificantes. En efecto, durante la primavera, miles y miles de huevos traídos por las corrientes se fijan en un cuerda. Una pequeña proporción de estos huevos escapará de las «fauces» de los peces, estrellas de mar y aves marinas. Tres meses más tarde, los hombres recuperan los kilómetros de cabo sobre los que se ha instalado una constelación de minúsculos moluscos. Luego, estas cuerdas, con sus jóvenes mejillones, se enrollan a las estacas de cadenas negras plantadas en las concesiones mejilloneras. Dieciocho lunas y muchos cuidados después, unos grandes mejillones decorarán las bateas. Francia produce anualmente unas 60.000 toneladas de mejillones y 140.000 toneladas de ostras.


[ Un paysan de la mer... ]

[ Fotógrafo: bretonne ]


- - - fin del día 27 de septiembre - - -


No son las mejilloneras de la ría de Arousa, pero son igual de verdes y bonitas :-)



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