viernes, 13 de junio de 2008

Navegando al alba

Las sensaciones son difíciles de describir. La luz que se insinua después de una larga noche, fría y húmeda. Froide et humide :-) Esos minutos en que ya no es de noche pero que todavía no es de día. El descanso vislumbrado después de los placeres nocturnos. Al alba.


El mar, día a día. 13 de junio.

HMS Rose. Travesía. Últimos minutos antes del alba.

Los principales peligros para un barco resultan generalmente de la proximidad de tierra, y por tanto es legítimo que navegue mucho menos en aguas costeras, sólo a unas decenas de millas en torno. Pero en alta mar el riesgo no se halla totalmente ausente. En travesía, lejos de las costas, y de noche, cuando la actividad en todos los buques es reducida, hay que desconfiar sobre todo de los riesgos de colisión con otro buque. Desde el carguero, ciudad de luz visible desde muy lejos, hasta la embarcación de algún traficante que se desliza en la oscuridad, con todas las luces apagadas, son posibles, aunque no deseables, todo tipo de encuentros. El otro peligro principal que acecha en la noche es el del hombre al agua. Unas medidas de seguridad eficaces permiten a las tripulaciones tomar precauciones contra estos peligros. En la inmensa mayoría de los casos, cuando se respetan, la travesía nocturna se lleva a cabo sin tropiezos y se acaba como aquí, tranquila y plácida, mientras el rosa pastel del horizonte proclama la inminencia del día.


[ L' alba del giorno dopo ]

[ Fotógrafo: m4z86 ]


- - - fin del día 13 de junio - - -


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