lunes, 11 de agosto de 2008

El rompeolas de Gijon

Recuerdos de infancia en Gijón [ googleearth: 43º32'N + 5º39'W ]. La mar. Correr las olas. No he conseguido descatar 2 de entre las 3 fotos de hoy. Si tuviera sitio y tiempo buscaría más. ¡Qué gusto! :-)
Esta primer tiene, además, la baliza verde de entrada al puerto deportivo de Gijón, antiguo puerto pesquero.

[ Rompeolas - Gijón ]

[ Fotógrafo: playu-gijon ]



El mar, día a día. 11 de agosto.

Rompientes. Con el tiempo y la experiencia, los hombres han sabido realizar obras que podían resistir a los asaltos repetidos de las olas.

Las tormentas que se abaten sobre las costas provocan desperfectos y otros efectos inevitables, entre ellos la huida precipitada y desordenada de un gran número de personas en dirección... a la orilla. A cada golpe de mar, los hombres se ven atrapados por una necesidad irreprimible de ir a ver la fuerza desencadenada por los elementos. Empapados y maltrechos, vulnerables e insignificantes ante las fuerzas que se agitan en torno a ellos, se agarran a la barandilla de un dique, encuentran refugio en su vehículo o aplastan la nariz contra una ventana. Todos miran, con la misma fascinación incontrolable, las evoluciones de la tormenta. ¿Qué fenómeno les embruja? ¿Qué fuerza extraña les atrae indefectiblemente, despreciando los peligros, a los primeros palcos del espectáculo? ¿Qué energía física invisible, intensificada por ese trajín marino, actúa sobre el cuerpo humano? ¿O es que el hombre, rodeado por el mar desde la noche de los tiempos, se deja hipnotizar sencillamente por tanta belleza?



- - - fin del día 11 de agosto - - -

¡Anda, que es te olón tampoco está mal!



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