martes, 5 de agosto de 2008

Los farallones del Cabo Ortegal

Todavía tengo la imagen grabada en la retina. Navegando de Cedeira a Cariño. En pleno verano, el cielo se había puesto negro. Y allí aparecieron recortados en el horizonte, los farallones del Cabo Ortegal [ googleearth: 43º46'N + 7º52'W ]. Algunos pequeños pesqueros revoloteaban a su alrededor. Arriba en lo alto el faro del Cabo Ortegal. El Catálogo lo describe como torre de hormigón cilíndrica pintada de blanco, con una banda roja. Destellos blancos (3+1) cada 20 segundos. A mí me pareció muy pequeñito, en medio de una ladera. Nada comparable a los farallones.


El mar, día a día. 5 de agosto.

Los dientes del mar. En Galicia, en el noroeste de España, la pesca se realiza en medio de las rompientes y al pie de las rocas.

Los cabos escarpados que se suceden en las costas recortadas de Galicia constituyen una rica zona de pesca y de rías protegidas para la cría de mejillones. El desastroso naufragio del Prestige, que cubrió de un fuel espeso y viscoso todo el litoral, asestó un severo golpe a la región, afectada por la cuarta marea negra desde 1976. Remolcado a 270 km de la costa, el Prestige se hundió a 3.500 m el 19 de noviembre de 2002, para que el fuerte frío y el tiempo neutralizaran su amenazante carga de 77.000 toneladas de crudo. Pero, a pesar de la célebre máxima «ojos que no ven, corazón que no siente», el Prestige todavía no se podrá olvidar. Y es que el fuel no se ha mantenido dentro de los tanques, sino que sube a la superficie y se deposita formando capas viscosas de chapapote sobre las playas del litoral atlántico. Como resulta imposible bombear el fuel a esta profundidad, la carga constituye una amenaza de contaminación difusa que durará muchos meses. Otras bombas de efecto retardado pueblan el fondo de los océanos. Así, en 1990, California sufrió un vertido recurrente de fuel sobre sus costas procedente de un carguero naufragado en 1953.



- - - fin del día 5 de agosto - - -


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