jueves, 21 de agosto de 2008

La Vendee Globe, para solitarios

Debe ser duro navegar mucho tiempo en solitario. Pero me parece que quien debe sentirse pequeñito es ese velero, a motor, con la mayor izada y sin foque, que se puede ver en la foto, corriendo para poder rozar durante unos segundos la estela de los navegantes de la Vendée Globe. Envidiables.


El mar, día a día. 21 de agosto.

Vendée Globe. Cielo después de la tormenta en el Atlántico tras la salida de la competición más difícil alrededor del mundo, en solitario y sin escalas.

Los patrones de estas regatas de altura maniobran en solitario las inmensas velas de estos prodigios de navegación. Con un tiempo inestable en el que los periodos de calma chicha se alternan con las borrascas de viento, el reglaje de las velas es un requisito indispensable para sacar el mayor rendimiento al barco y para engañar al astuto y poderoso océano. La falta de sueño y la necesidad de estar en alerta permanentemente hacen muy dificil esta regata de altura en solitario. Rozando a veces los límites de la fuerza humana, física y moral, esta prueba es una lucha que los navegantes llevan a cabo obstinadamente con ellos mismos, un reto a su propia valentía. ¿Qué armonía personal buscan, qué enigmática revelación les lleva a enfrentarse al peligro, a adentrarse una y otra vez en el universo líquido de los mares? ¿Han encontrado la forma de calmar sus demonios internos y de dejar atrás las presiones de nuestra sociedad industrial para sentir la fugaz y turbadora sensación de estar simplemente vivos, en la Tierra, este grano de arena en el universo?



- - - fin del día 21 de agosto - - -

No hay que olvidar, que José Luís de Ugarte, navegante vasco, fallecido hace pocos días, terminó el sexto en la edición de la Vendée Globe de 1992-1993. Txapela :-)



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