sábado, 4 de octubre de 2008

Arriar velas

En los cruceros modernos, casi todos ya dotados de enrrollador de foque, el hecho de arriarlo ha desaparecido prácticamente. Y sin embargo esa maniobra es una de las más emocionantes y gustosas. Ir a la proa del barco, con vientos de unos 30 nudos, con la mar un poco formada, enganchar los mosquetones del foque, de menor superficie vélica, que se va a izar, asegurar que el foque arriado no va a salir volando, los rociones de agua de mar. En fin, a mí me gusta :-)


El mar, día a día. 4 de octubre.

Arriada de velas a bordo del Shenandoah, la tripulación está alerta.

A bordo del Shenandoah, quince hombres experimentados maniobran el barco, ni uno más ni uno menos. A la orden de «arriar vela», todos se precipitan sobre los pliegues del «trapo», lo abrazan, dominan y ahogan, hasta dejar la vela inerte sobre cubierta. Entonces, el sol ya puede asomar por entre las drizas y los obenques, revelando un pedazo de cielo azul a escasas horas de la puesta del sol. El velero se desliza hacia su destino, se ha reducido el velamen para escoltar a la noche. Una parte de la tripulación se va a los camarotes, mientras que los hombres de la primera guardia mantendrán la cabeza en la oscuridad. En el momento de dormirse, la canción de este viejo jefe indio del valle de Shenandoah, acompañará quizás a los marinos fatigados, no tardarán mucho en conciliar el sueño, saben que otros, en la noche, velarán por ellos. También saben que son los mismos hombres que vendrán a despertarlos cuando les toque la guardia. Su sueño será interrumpido. A menudo, durante la noche, los marinos duermen varias veces.

[ Emirates Team New Zealand vs Alinghi, Valencia 2007 ]

[ Fotógrafo: ACM 2007/Steffano
Gattini ]

- - - fin del día 4 de octubre - - -


Termino con un enlace a flickr que tiene imágenes de la Isla de White y alrededores.


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