miércoles, 29 de octubre de 2008

Siesta

Ya se ve que a Plisson le gustan las ostras, ya que nos ha hecho navegar por las aguas, llenas de ostras, de Oleron, de Quiberon y de Cancale. Y hasta por bosques de ostras :-)


El mar, día a día. 29 de octubre.

Subida de la marea. Ostricultura en La Vendée.

La ostra, esta deliciosa «piedra animada», es uno de los pocos animales que el hombre se come crudos. Cultivada por los chinos hace dos mil años, los romanos la tomaron para hacer lo propio. En Francia, se sabe que los hombres primitivos ya recolectaban las ostras salvajes, pero las primeras bateas no se instalaron hasta 1830. Desde entones, la ostricultura ha ido progresando, tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo. Las larvas de ostras se recolectan en las aguas libres, luego se juntan en bolsas y se cuelgan de un enrejado que es inspeccionado regularmente. Los ostricultores van girando las bolsas y alejando a los depredadores para que las ostras puedan desarrollarse por igual. Después de algunos meses de crecimiento, se escogen los ejemplares y se agrupan por tallas. De nuevo en las bateas, se quedan de tres a cinco años, según la riqueza de las aguas, hasta su recolección. Nacidas en las aguas libres y crecidas en cuencas cerradas, estas ostras «claras» toman el color que aprecian los gastrónomos.


[ Bassin d'Arcachon ]

[ Fotógrafo: lo46 ]

¡Marea baja en el parque de ostras del Cap Ferret. Mientras que algunos trabajan duro, los hay que prefieren instalarse sobre el techo del barco para darse una siestecita!
- - - fin del día 29 de octubre - - -



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