jueves, 30 de octubre de 2008

Barreras de mejillones

Decíamos ayer que a Plisson le gustaban las ostras. Rectifico le gustan los moluscos en general. Ayer ostras y hoy mejillones, en Vivier-sur-Mer [ googleearth: 48º36'N + 1º49'W ].

Vale, estoy de acuerdo. Las ostras están muy buenas, y los mejillones también. Pero donde estén unos buenos oricios. Así llamamos por las Asturias a los erizos de mar. Se me hace la boca agua :-)

He encontrado una descripción gustosa de los oricios. No tengo nada que añadir:
A pesar de ser de Villagarcía de Arosa, el genial Julio Camba nos contaba en su Casa de Lúculo: “El erizo es un extracto de mar, un hálito de borrascas, una esencia de tempestades. Al primero que uno se toma, la boca no se le hace simplemente agua: se le hace agua de mar con todos los olores y sabores marinos. Y después de tomarse quince o veinte docenas-porque el tomar ese marisco no es comer ni beber, sino respirar en pleno Océano- la langosta le sabrá a uno a galápago y las mejores almejas a neumático de automóvil”.

Conviene aclarar que Julio Camba era intimo amigo de D. Melquiades Alvarez con quien compartía frecuentemente mesa en su casa de Somió y sin duda fue antes de alguna de esas fabadas, que según él casi le cuestan la vida, cuando fue iniciado en el rito del oricio.

El mar, día a día. 30 de octubre.

La bahía del Mont-Saint-Michel es la principal zona mitícola de Francia. Los productores de Vivier-sur-Mer, que disponen de 300 km de viveros, pescan y comercializan entre 10.000 y 12.000 toneladas de mejillones al año.

Las grandes mareas de la inmensa bahía del Mont-Saint-Michel que, durante la bajamar dejan al descubierto hasta 6 kilómetros de playa, la convierten en un lugar propicio para la cría de moluscos. Las rayas negras típicas compuestas por las hileras de viveros visten al estilo oriental el litoral de las regiones mitícolas. Según parece, un irlandés que naufragó en 1035 cerca de La Rochelle fue el primero en descubrir la propensión de los mejillones a fijarse en las estacas de madera que había sumergido en el limo para atrapar aves. En estos palos, de unos 2 m de longitud, se cuelgan los mejillones jóvenes que capturan los miticultores en primavera, cuando se produce la puesta natural de las hembras. Los mejillones se fijan a este soporte mediante sus bisos y luego crecen durante unos 18 meses. Las estacas, alineadas en filas de 50 m de longitud, están adaptadas a las pronunciadas mareas del Atlántico. En el Mediterráneo, los mejillones se colocan en cuerdas suspendidas en el agua, que se sacan del agua regularmente. La producción mundial de mejillones es de 1,5 millones de toneladas anuales, de las cuales 78.000 toneladas proceden de Francia, que es el sexto productor mundial.



- - - fin del día 30 de octubre - - -


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