lunes, 14 de julio de 2008

Erika y Napoli: a la segunda fue la vencida

Del Erika ya había comentado algo y algo más. Del Napoli nada. Hasta ahora era un porta-contenedores desconocida para mí. Pues el Napoli encalló en la bahía del Lyme, al sur de Inglaterra, a principios del 2007. La contaminación llegó hasta las playas bretonas, y cuentan que un ave marina que había sobrevivido al desastre del Erika, gracias a la ayuda de los voluntarios del SEPNB (Sociedad para el Estudio y la Protección de la Naturaleza en Bretaña), no pudo resistir a esta segunda marea negra. Es la foto del post.


El mar, día a día. 14 de julio.

Marea negra. El 20 de diciembre de 1999, las primeras manchas de petróleo de los tanques del Erika se acercaron a Belle-Île. En los ojos de este alcatraz se adivina un grito de angustia.

El 12 de diciembre de 1999, el Erika se rompió en dos y naufragó en alta mar a la altura de Penmarc'h. Las 20.000 toneladas de fuel pesado que llevaba se extendieron por 400 km de costa, desde el sur de Finistère a Charente-Maritime. Unos meses más tarde, TotalFinaElf invirtió más de 75 millones de euros en bombear, a 200 m de profundidad, las 15.000 toneladas que quedaban en los tanques del Erika. Pero el daño ya estaba hecho. Los petroleros más grandes de los 7.000 que surcan los océanos transportan 300.000 toneladas de crudo. Para impedir que se repitan estas catastróficas mareas negras, estos barcos, en principio, a partir de 2015 deberán tener un doble casco. Esta medida debería poner límites a la utilización de barcos en mal estado que resultan peligrosos, aunque quizá también habría que volver a plantear el problema de las banderas de conveniencia y la negligencia que les autoriza a navegar. Después del devastador vertido del Erika, en el litoral francés se recuperaron 64.000 aves empapadas de fuel, pero las estimaciones realizadas arrojan un balance real de entre 100.000 y 300.000 vertidos. Este alcatraz debe preguntarse si el hombre no se habrá vuelto loco.



- - - fin del día 14 de julio - - -


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