sábado, 19 de julio de 2008

Pescadero en Essaouira

En Essaouira, el pescadero tiene que preparar, al sol, el pescado capturado, antes de venderlo directamente, a la sombra. Atento a las gaviotas, que no dudarán.



El mar, día a día. 19 de julio.

Marruecos. El mercado de pescado del puerto de Essaouira, antigua Mogador.

A la hora de la llegada del pescado, el pequeño puerto fortificado de Essaouira vibra y el zoco se anima. Los asiduos se apresuran para regatear en los puestos por las doradas, las lubinas y las sardinas frescas recién desembarcadas... Con más de 150 kilómetros de costa, sus corrientes frías y sus aguas ricas en pescado, la provincia de Essaouira se ha convertido en el tercer enclave pesquero de Marruecos. A pesar de que los dos espigones del puerto dan resguardo a bous, sardineros y palangreros, el récord se lo llevan las pequeñas barcas artesanales de las que hay más de 500. Durante muchos años, este puerto marroquí ha ostentado el puesto de primer puerto sardinero del mundo. No obstante, la actual flota de pesca, sobre todo la artesanal, se enfrenta hoy a la incapacidad de ampliar su campo de acción y su rendimiento. Y cuando, ya entrada la noche, los pescadores se aventuran y se hacen a la mar, la fosforescencia del plancton a veces les guía hacia esos bancos de peces tan codiciados, entonces saben que al alba habrá ajetreo en el muelle porque tendrán que negociar la pesca.



- - - fin del día 19 de julio - - -


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