domingo, 27 de julio de 2008

Sokoa Saint Jean de Luz

La antigua ciudad pesquera de balleneros, Saint Jean de Luz, también disfruta de días de temporal, en los que las olas rompen contra la entrada del puerto, bien protegido en su interior.


El mar, día a día. 27 de julio.

San Juan de Luz. Los días de mal tiempo, el paso parece estrecho incluso para los expertos marinos vascos.

La actividad pesquera parece no tener en cuenta las condiciones meteorológicas. De día o de noche, con el mar en calma o embravecido, los pescadores salen a calar sus redes. Recibiendo bandazos por un mar confuso, este bou, gobernado por su patrón de pesca, se dirige hábilmente hacia el puerto redentor, en cuya escollera las olas rompen formando géiseres de rociones. En un día como éste, el barómetro está en su punto más bajo. Este instrumento mide la presión atmosférica (el peso del aire) y sus variaciones. Cuando la presión es baja, el aire se eleva a la vez que se enfría, lo que comporta al final la formación de nubes. De este modo se crean las borrascas y con ellas llega el mal tiempo. Por el contrario, las altas presiones indican que el aire desciende a la vez que se calienta, disipando las nubes: son los anticiclones que traen el buen tiempo. El barómetro, un instrumento indispensable en la panoplia del navegante, completa el boletín meteorológico de previsión del tiempo. Pero la mayoría de marinos no se fian únicamente de estos instrumentos, sino que también miran al cielo y al océano para confirmar el diagnóstico.


[ Sokoa ]

[ Fotógrafo: ebejar ]


- - - fin del día 27 de julio - - -


- - -