Bonita palabra:
singladura :-) Viene del verbo
singlar (cingler),
"navegar, andar la nave con rumbo determinado".
Tengo recuerdos muy precisos de esa mañana del 11 de agosto. Estábamos en el
puerto deportivo (marina) de
Bangor. Grande, con
muchos pantalanes. Paisaje llano, casitas bajas.
Día grisáceo y
con viento. Recuerdo que surgieron dudas sobre si sería conveniente salir en esas condiciones. Había prisa por llegar a
Dun Laoghaire, para
devolver el barco, que tenía previsto otro curso del
Glenans Irish Sailing Club. Yo llevaba ya casi
un mes navegando en todas condiciones, tenía ganas de despedir el curso a lo grande. Estaba
amarinado, y tenía mucha confianza en
Jonathan, el
monitor. Estuvo de acuerdo. Estuvimos de acuerdo. Lo siguiente que recuerdo es la alegría de los preparativos, y la ducha.
He intentado encontrar una foto de local en donde nos duchamos. No estoy seguro. He encontrado una panorámica (que se puede
ampliar mucho).
Pero el único edificio que podría albergar los edificios de la
marina es el que tiene unas inscripciones que ponen:
Coastguard (
ampliando mucho). Sería en la planta baja.
Comienza la
singladura. De
Bangor [ googleearth: 54º40'N + 5º40'W ] hasta
Ardglass [ googleearth: 54º16'N + 5º36'W ]. on unas
35 millas, alrededor de 7 horas.
Bitácora del 11 de agosto de 1993Ducha en la
marina novísima de
Bangor. Después de compras con
Jim.
Go, go! Discusiones con la cajera sobre cómo pagar con dinero irlandés...
Salgo a motor de la
marina. Hay
viento fuerte: 26 nudos y olas. Voy de
ceñida/través, disfruando como un enano.
Llueve.
Sigo a mi taxi.
Arribamos un poco. No tenemos
cartas detalladas, así que voy por donde va
Hero. Menos mal que los veo, dentro de mi miopía. En la
boya roja nos ponemos
de empopada.
Sin problemas. En el
DECCA indica
8 nudos. En el
velocímetro,
rachas de 27 nudos de viento. Es una pena no ver la
popa, porque
sopla fuerte, pero no tengo tiempo para entretenerme.
El
barco al que seguía
Hero da la vuelta a motor. Después de un rato
soltamos el 2º rizo. Y tiempo después el
1º. Todo se calma. Pasamos la
boya de aguas limpias, y, más tarde, el
barco-faro, pero ahí ya no estaba yo en la
caña. Ya me había comido los sandwiches,
en empopada, y la sopa.
Intento escribir algo del
Pilot Book.
Jonathan y
Jim duermen.
Tato a la
caña. Yo escribo el
Pilot Book sentado en la escalerilla. Al final decidimos pararnos en
Ardglass, después de un simulacro de
regata.
Focas en el
puerto, miles de
pesqueros.
Pub antes de cenar y después de
fish&chips, y de firma de autógrafo a Martin, de la parte de Super
Mario Bros.
Dormir temprano, porque mañana habrá
navegación nocturna.
- - - fin de la bitácora del 11 de agosto - - - Lo que más me llama la atención es que, en la anterior
bitácora, no cito uno de los más espléndidos recuerdos que tengo de mi
vida marina. Y es que ese día, muy probablemente
navegando de ceñida o de través, antes de llegar a la
baliza roja (unas 4 millas, cerca de una hora), teníamos un
viento aparente de unos
35 (27+8) nudos. Por esa zona contemplé
(navegando en la mar) lo más parecido a un temporal.
Visibilidad prácticamente nula, pero no debido a la
niebla, sino a los
rociones, de unas olas que no eran muy altas (unos 2 metros). Día gris,
espuma blanca. Una gozada poder contarlo. Gracias,
Jonathan :-)- - -