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Nevegando en Cruceros Glénans

Siempre es dificil orientarse en un blog . En este, no menos. Primero, como siempre, conviene revisar la Bitácora , ya que cuenta el objetiv...

lunes, 20 de octubre de 2008

Olivier de Kersauson

Otro de los pupilos de Éric Tabarly. Olivier de Kersauson aprendió durante varios años con Tabarly. Posteriormente ha tenido su trayectoria propia con diferentes multicascos, siempre en regatas de altura. Uno de sus barcos ha sido el hoy llamado Idec, patroneado hasta el 2005 por Francis Joyon, pero que antes ha llevado otros nombres y patrones:
  • Poulain, de 1985 a 1988, patroneado por Kersauson.
  • Un Autre Regard, 1988, también patroneado por Kersauson.
  • Charal, 1992-93, con el que Kersauson intenta ganar el trofeo Jules Verne, aunque abandona.
  • Lyonnaise des Eaux-Dumez, 1994, con el que Kersauson vuelve a intentar el Jules Verne, perdiéndolo frente al equipo formado por Peter Blake y Robin Knox-Johnston.
  • Sport Elec, 1995-97, con el que Kersauson gana el Jules Verne en 1997.
Desgraciadamente, en el 2005, el Idec, llevado por Francis Joyon, al día siguiente de haber conseguido el récord de travesía de Atlántico norte a vela, encalla en Penmarc'h y no podrá ser recuperdo :-(

Hay que seguir su trayectoria de Kersauson.



El mar, día a día. 20 de octubre.

«Todas mis emociones están relacionadas con el mar y también mis penas». Olivier de Kersauson tiene la pasión por el mar y de ella ha hecho su vida.

Al igual que muchos jóvenes de su generación, Olivier realiza sus primeros bordos en La Trinité-sur-Mer. En el año 1964, durante su servicio militar, tiene la suerte, tal y como le gusta repetir, de conocer a Éric Tabarly. Durante diez años, Éric es su fiel teniente. Luego, Olivier realizará una carrera excepcional como navegante de multicascos gigantes, llevando a cabo grandes hazañas. La aventura de los trimaranes comienza con el Poulain, con el que en el año 1989 bate un récord dando la vuelta al mundo en solitario en tan sólo 125 días. A continuación navega con el Lyonnaise des Eaux-Dumez y luego con el Sport-Elec, con el que gana el trofeo Jules Verne por equipos (71 días y 14 horas). Con el Géronimo (de 34 m de eslora, 22 m de manga y un mástil de 40 m), el trimarán más grande del mundo, bautizado en el 2001, Olivier y su tripulación consiguen una serie de récords de navegación a vela por las rutas oceánicas más prestigiosas del planeta. Para Olivier de Kersauson, el Géronimo es «un nombre de combate ejemplar, por su naturaleza y por su determinación»; un nombre hecho a su medida.



- - - fin del día 20 de octubre - - -


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domingo, 19 de octubre de 2008

Planos Gilles Ollier

Aunque mi bautizo como navegante fue en un velero de treinta y tantos pies, mi aprendizaje fue en barcos de vela ligera y en catamarán. Quizás por eso siempre he seguido de cerca la evolución de los catamaranes y trimaranes que participan en las regatas oceánicas.

Ya he contado mi fascinación por el desarrollo del primer Trofeo Jules Verne, ganado por Bruno Peyron y su equipo. Lo ganaron con un catamarán llamado, en ese momento, Commodore Explorer, construido en 1993 con un diseño de Gilles Ollier, en sus propios astilleros, Multiplast.


Es un catamarán que proviene de la evolución de la saga Jet Services, especialmente del quinto. Posteriormente se ha llamado Explorer (que utilizó Bruno Peyron para promocionar The Race) y creo que, en estos días, se llama Warta polpharma.

En el año 2000, el Gilles Ollier Design Team, diseña el Innovation Explorer, catamarán de 108 pies, llamado anteriormente Code One. Con este multicasco, Loïc Peyron (hermano pequeño de Bruno) queda el segundo en la primera edición de la The Race.

Más tarde, el Innovation Explorer cambia varias veces de nombre. Con el nombre de Orange, Bruno Peyron, en 2002, vuelve a batir el record Jules Verne. En el 2003 pasa a llamarse Kingfisher, a manos de la regatista de altura Ellen MacArthur. En estos días se llama Gitana 13, y es patroneado por Lionel Lemonchois, compañero de Loïc en el Gitana Team.



El mar, día a día. 19 de octubre.

El Code One se entrena. El maxi catamarán, preparado para «The Race», navega a la última luz de la tarde.

Cuarenta y cinco nudos, es la velocidad máxima alcanzada por el Code One. Desde su salida de los astilleros Multiplast, en Vannes, este gigante de los mares ha recorrido muchos lugares. Rebautizado Innovation Explorer para su participación en «The Race», este monstruo de regatas engulle millas a un ritmo vertiginoso. Con una eslora de 32 metros, 18 metros de manga, un mástil de 44 metros y un desplazamiento de 20 toneladas, describe una ecuación que, a la vista está, permite ir muy rápido sobre el agua. Hoy en día, en términos de velocidad, los maxi catamaranes son serios competidores del Yellow Pages, un prototipo elaborado sobre el principio de la «hidroala» y que detenta el récord de velocidad a vela desde 1993 con sus 46,5 nudos. A esta luz de última hora de la tarde, el Code One realiza unos bordos en la bahía de Quiberon, lugar destacado de la vela en Francia, donde no es nada raro que los windsurfistas intenten medirse con estos ingenios majestuosos.



- - - fin del día 19 de octubre - - -


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sábado, 18 de octubre de 2008

Antipodas en Nueva Zelanda

Esta mañana he leido un comentario del amigo laurus nobilis manifestando sus deseos de conocer Nueva Zelanda y sus costas. Por supuesto, que también me gustaría navegar por ese paraíso de la vela que debe ser Nueva Zelanda. Algo así como Escocia pero con mejor tiempo, al estilo del Cabo Peñas o de Oporto.

Y es que estamos en las antípodas de Nueva Zalanda. El norte de la Isla Sur está en las antípodas de Asturias, Galicia, algo de León y parte norte de Portugal. Y la Isla Norte está ya más en las antipodas del sur español.



Como ejemplo he buscado la antípoda del Cabo Peñas [ googleearth: 43º39'N + 5º51'W ] y de Oporto [ googleearth: 41º9'N + 8º38'W ].

Pues en las antípodas del Cabo Peñas, se encuentra la Bahía Pegasus [ googleearth: 43º39'S + 174º9'E ], a unas 70 millas de Christchurch, cartografiada por los tripulantes del Pegasus. Y en las antípodas de Oporto se encuentra la Bahía de Karamea [ googleearth: 41º8'S + 171º21'E ], a unas 44 millas al nornoroeste de la ciudad de Westport.

A ver si nos vemos por allí, laurus nobilis :-)


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Kare Kare

Aproveché la navegación de ayer por las playas occidentales neozelandesas para buscar una imagen de una playa desierta con un peñasco destacado. Y he vuelto a escoger la playa de Kare Kare [ googleearth: 36º59'S + 174º28'E ]. Qué casualidad. Es la playa de la película de El Piano, de Jane Campion, de la que hablaba hace casi un año. Se ve que tengo gustos persistentes :-)

Lo que no me había dado cuenta en aquellos momentos es que se encuentra a sólo unas 20 millas de Auckland. Seguro que los navegantes de la bahía de Auckland hacen alguna que otra escapada a la playa de Kare Kare para hacer windsuf :-)



El mar, día a día. 18 de octubre.

Nueva Zelanda. Un cielo nublado se refleja sobre la arena desierta de una playa en bajamar.

Con sus 600 kilómetros de costas repartidos en dos grandes islas, así como una multitud de pequeños islotes, Nueva Zelanda mantiene unas relaciones privilegiadas con el mar de Tasmania por un lado, y con el océano Pacífico por otro. Con este clima tan benigno, que no conoce ni grandes fríos ni calores extremos, los neozelandeses amantes de los deportes y de la aventura disfrutan de un terreno de juego tan variado como impresionante. Los herederos de las culturas maorí y anglófona se lanzan a menudo al descubrimiento de pequeñas calas idílicas donde una vegetación exuberante alterna con los acantilados antes de sumergirse en el mar. Por otro lado, tanto los ríos extraños, que se precipitan hacia el océano, como sus estuarios, tienen unas aguas de color anaranjado, debido a los taninos procedentes del sustrato y por cuyo motivo los maoríes los llamen ríos de té. Algunos son verdaderas fuentes calientes que se vierten y se evaporan en el océano.


[ Karekare Beach III ]

[ Fotógrafo: Vangelis F. ]


- - - fin del día 18 de octubre - - -


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viernes, 17 de octubre de 2008

Playas neozelandesas desiertas

Siguiendo la recomendación del amigo Plisson, he estado navegando por la costa occidental de la isla más norteña de Nueva Zelanda. Hay muchísimas playas, algunas jalonadas con acantilados. Muchas olas y muchos surfistas. No he visto muchos veleros. Pero, en general, parecen desiertas. En cualquier caso, merece la pena visitarlas.



El mar, día a día. 17 de octubre.

Nueva Zelanda. Olas que rompen en la costa brava. Las nubes hacen una pequeña pausa en tierra antes de proseguir su ruta a través del océano.

En un país que cuenta con 13 veces más ovejas que habitantes, resulta inútil precisar que la naturaleza es más bien verdearte. Estos pacíficos mamíferos rumiantes se localizan esencialmente en la vertiente occidental de la isla del Norte, la región más poblada con diferencia. El clima húmedo engendrado por las nubes perpetuas (los maoríes llaman a su isla «el país de la larga nube blanca») permiten que Nueva Zelanda esté siempre verde. Así, ciertas zonas del oeste tienen un récord de pluviosidad anual de 7 metros de agua sobre más de 300 días lluviosos: uno de los lugares más regados del planeta. No sólo las ovejas pueblan estas islas, en sus bosques también hay Keas, un ave singular, que habita en las regiones montañosas de la isla del Sur, con un pico de rapaz y una gran audacia. Se dice que las keas no temen a los humanos. Por el contrario, el kiwi es nocturno y evita al hombre. Sin embargo, los neozelandeses están muy orgullosos de este capricho de la naturaleza: el de un pájaro incapaz de volar.


[ raglan by the sea ]

[ Fotógrafo: norry.aj ]


- - - fin del día 17 de octubre - - -


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jueves, 16 de octubre de 2008

Benodet en la desembocadura del Odet

El pueblo bretón de Bénodet [ googleearth: 47º53'N + 4º7'W ] se encuentra en la desembocadura del río Odet. De hecho eso es lo que significa en bretón. "Pen" significa cabeza: Pen-Odet ha pasado a ser Bénodet.

En mayo de 1998, y para celebrar el centenario de la construcción del Pen Duick I, el primero de la saga de los Pen Duick, Éric Tabarly parte de Bénodet, en el Pen Duick, y remonta el Odet celebrado por numerosas aficionados.



El mar, día a día. 16 de octubre.

El Pen Duick revolotea en el Odet, mientras el río contiene el aliento.

Con el puente barnizado, el casco recién pintado y las velas trimadas, el Pen Duick remonta el Odet. El río no es muy ancho y sus márgenes perturban el viento cuando éste es ligero. En la caña, Éric Tabarly sujeta con fuerza la barra del timón. Este cúter diseñado por William Fife y botado en Irlanda en 1898, regatea primero en la Mancha antes de representar el pabellón francés. Con una eslora de 15 metros, una manga de unos tres metros y una quilla de más de dos metros. Este elegante velero navegó durante unos años con el nombre de Butterfly, la mariposa: un homenaje gráfico a sus 160 metros cuadrados de velamen, unas alas adecuadas a un cuerpo de madera. En 1938, Guy Tabarly, el padre de Éric, compró el Butterfly y lo bautizó con el nombre de Pen Duick -pequeño paro carbonero. Desde el año 1952, el navegante francés pasa a ser el patrón del barco y lo restaura a fondo. Es el principio de una aventura que durará... seis barcos! Todos los barcos que tuvo Éric en lo sucesivo llevaron el nombre de Pen Duick, su primer barco, a bordo del cual desapareció en junio de 1998.



- - - fin del día 16 de octubre - - -

Dos cosas más. La primera es que todos los detalles técnicos del Pen Duick I, apuntados más arriba, así como su historia, se encuentran en una página web de la Cité de la Voile Éric Tabarly.

La segunda es que en la búsqueda, frustada, del Pen Duick I navegando por el Odet (al final he puesto la imagen de Plisson :-), he encontrados magníficas fotos de detalles del Pen Duick I, que permiter regodearse en esa maravilla de la naturaleza:
Ya que se menciona al Tuiga, tengo que recordar que es otro diseño Fife, y que es sister ship del Hispania IV, también de Fife. Vaya con el Wiliam.


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miércoles, 15 de octubre de 2008

El tres palos Shenandoah of Sark

Tengo que hacer una corrección. El pasado 3 de agosto, en mi entrada sobre la goleta Shenandoah, comentaba mi sorpresa al ver 2 palos en la foto encontrada en flickr y en la Wikipedia, cuando Plisson hablaba de 3 palos.

Pues bien, parece ser que existe una goleta de 3 palos, en algún sitio llamada Shenandoah of Sark, que pertenece a un financiero italiano, y que debe ser la fotografiada por Plisson, y la que el año pasado regateaba en Cerdeña en la Rolex Veteran Boat Rally.

El SY Shenandoah (Sailing Yacht) fue construido en Nueva York en 1902. Es una goleta áurica (gaff rigged schooner) de 3 palos y 168 pies. Misterio resuelto :-)



El mar, día a día. 15 de octubre.

Sombras y luces, el tres palos Shenandoah se burla del sol poniente.

36, 35 y 34 metros: son las alturas de los mástiles, pero cuando el sol se inclina sobre el horizonte curvo del océano su arboladura aguzada gana en longitud, su sombra se alarga hasta darle el tamaño de otro barco. Entonces, de repente, el tres palos dispone del doble de su velamen. El mar está blanco, luminoso, irradiado de reflejos crepusculares del sol poniente. He aquí la hora en que los peces voladores acompañan a la nave, la goleta evoluciona con buen garbo, las velas trimadas, los reglajes constantes, mientras que las consideraciones de las sombras solares quedan relegadas a un segundo plano. En unos minutos, la réplica majestuosa del Shenandoah se borrará de la superficie del mar, tan sólo quedará este barco singular, equipado para atravesar los mares, el sol y el tiempo.



- - - fin del día 15 de octubre - - -


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martes, 14 de octubre de 2008

El puente-tunel de la bahia de Tokio

Me acabo de enterar de ese extraño proyecto de unión de dos barrios alrededor de la bahía de Tokio, mediante ese extraño artefacto, mitad puente, mitad tunel : Tokyo Bay Aqua-Line. El puente tiene más de 4 kilómetros y el tunel casi 10. Ambos se juntan en una isla artificial, llamada Umi-hotaru [ googleearth: 35º27'N + 139º52'E ]. En este punto, la autopista es engullida por la bahía, o al revés.


[ Tunnel entry ]

[ Fotógrafo: kawashima1 ]


Pero el tunel necesita respirar, por lo que en medio de la bahía han contruido una torre de ventilación, llamada Kaze no to [ googleearth: 35º29'N + 139º50'E ].



Todo muy espectacular. Otro sitio apuntado, para derse una vueltecita en velero por la bahía :-)



El mar, día a día. 14 de octubre.

Japón. Las construcciones modernas se perfilan sobre el horizonte de la bahía de Tokio.

La ciudad de Tokio se enfrenta a una plaga terrible: ella misma. Su crecimiento descontrolado desde 1900 ha provocado su expansión hacia Kawasaki y Yokohama. Poco a poco, las construcciones urbanas han invadido el litoral, ocupando toda la bahía, con proyectos de desarrollo hacia Funabashi, Chiba y Kisarazu a mediados de los años 1950. Durante la recuperación de Japón, tras las terribles destrucciones de la Segunda Guerra Mundial, la bahía de Tokio atrajo a millones de japoneses procedentes del campo. Estos recién llegados, a la búsqueda de nuevos empleos, se fueron adaptando a una nueva vida, mientras Tokio experimentaba un fenómeno similar al de la fiebre del oro. Hoy en día, esta ciudad es capaz de desorientar a sus habitantes por su gigantismo. El último gran desafio de Tokio es indiscutiblemente su Aqua-line, un «puente-túnel» gigante de 15 kilómetros destinado a conectar los barrios Este y Oeste de la bahía. Asimismo, inserta en el corazón de la bahía, la torre de ventilación del complejo, con su inmensa construcción cónica que surge de entre las aguas, no tardará en convertirse en el nuevo emblema de la ciudad de Tokio.


[ umi_hotaru ]

[ Fotógrafo: beegletaki2 ]


- - - fin del día 14 de octubre - - -


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lunes, 13 de octubre de 2008

Regatas costeras y de alta mar

Acabo de volver a escuchar a Isabelle Autissier, hablando de las ragatas de alta mar en solitario. Muy cartesiana ella. Muy amable. Un gustazo. Aunque no sea mi manera preferida de navegar. En ese mundillo está Philippe Poupon, Isabelle Autissier, y estaba Éric Tabarly.

Otro mundo de regatas es el de la Copa del América. Son otras regatas. Son regatas costeras. Es el mundo glamouroso de los Clubs Náuticos. Es otro carácter. El regatista Marc Pajot participó en la Copa del América del 1992 con el barco Ville de Paris. Antes había navegado algún tiempo con Tabarly. De hecho también asistió a la inauguración de la Cité de la Voile Éric Tabarly, y tengo sus declaraciones.




Definitivamente, me siento más próximo de la navegación en alta mar.

En un terreno intermedio están las regatas tipo Volvo Ocean Race (antes conocida como Whitbread Round the World Race). Sí, la que acaba de comenzar estos días en Alicante, con buen viento. Hay que seguirla en el blog de Xabi Fernández. Suerte.



El mar, día a día. 13 de octubre.

Ville de Paris, la Clase América del reto francés en San Diego.

El monocasco Clase América salido de los astilleros de Vannes para la Copa del América de 1922 fue bautizado con el nombre de Ville de Paris, mientras que la prueba se realizó en San Diego, California. A pesar de su aspecto deportivo y la motivación de su tripulación, el Ville de Paris sólo llegó a semifinales de la Copa Louis Vuiton. Fue Rod Davis, al timón del equipo neozelandés, quien eliminó al barco francés en la última regata, ganándola 4-3. Marc Pajot y su tripulación salieron de nuevo antes de llegar a la final. Hasta esa ocasión, Francia nunca había llegado a la fase final de la Copa del América. En la popa del velero se han reunido los hombres de la tripulación, el patrón, los timoneles y los dos tácticos. El Ville de Paris, bajo el «espi», «surfea» las olas, mar adentro a la altura de San Diego, va rápido, su estela se estira detrás de él. Sin embargo, a barlovento, otra estela rasga las aguas californianas, un participante invisible adelanta en unas pocas brazas a los tricolores, una distancia suficiente como para crispar las caras tostadas de la tripulación.



- - - fin del día 13 de octubre - - -


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domingo, 12 de octubre de 2008

Philippe Poupon

Me gusta sobre todo navegar en alta mar. Me gustan también las regatas. Y, entre los regatistas, admiro especialmente a los participantes en ragatas de alta mar. Por eso, me he interasado siempre Philippe Poupon. Mi descubrimiento de la vela fue allá por los principios de los años 80. En esos momentos, Philippe Poupon ganaba, en el 84, la Transat Inglesa, y, la Ruta del Rhum, en el 86. Después supe que había hecho sus pinitos en alta mar con Tabarly y sus Pen Duick.

Bueno, no sigo. La entrada de Plisson es explicativa, sólo añadiré enlaces, y con humor... Tengo que poner la imagen de la fototeca de Plisson, para que se entienda :-)



El mar, día a día. 12 de octubre.

Philippe Poupon. «Un hombre, un barco y el océano», esta es la definición de la Transat inglesa que Philippe ganó en el año 1988. Hoy día, P. Poupon, el patrón más brillante de su generación, ha comenzado una larga travesía a bordo del Fleur australe por el puro placer de navegar.

Especialista consumado de la navegación de altura, ha participado y ganado numerosas competiciones. Antiguo miembro de la tripulación de Éric Tabarly, este marino bretón inició su brillante carrera en un monocasco y reveló su maestría en las regatas en solitario del Figaro, venciendo en tres de las 27 ediciones en las que participó (1982, 1985 y 1995). Más tarde, atraído por los avances de los multicascos, engrosa su palmarés al ganar las míticas regatas transatlánticas de la Ruta del Ron, en el año 1986, y de la Transat inglesa (la Ostar, de Plymouth a Newport), en el 1988. Con su fiel patrocinador Fleury Michon, Philippe Poupon se ha beneficiado de una financiación continuada desde el año 1982. Desde entones, se han sucedido una decena de barcos con los colores de la empresa patrocinadora, desde un monocasco de 8 metros a un trimarán de 20 metros. En esta foto, este veterano regatista se mantiene sobre uno de ellos agarrado con desenvoltura de un obenque. O a lo mejor hace auto-stop en mitad del océano....


- - - fin del día 12 de octubre - - -


He conseguido en YouTube un vídeo con comentarios de Philippe Poupon sobre sus relaciones con Éric Tabarly y sus Pen Duick, en la inauguración de la Cité de la Voile Éric Tabarly, en Lorient.




Para terminar, tengo que decir que el martes pasado pude ver en Thalassa a Isabelle Autissier, otra gran navegante de alta mar. La mujer sigue como siempre, encantadora y con esa expresión de gran océano.



Aviso a los afortunados abonados a Le Monde: hay una conferencia de Isabelle en la que cuenta sus experiencias de navegación en solitario en alta mar (11,5 MB) :-)

Por cierto, acabo de descubrir un blog que ya ha hablado sobre las reinas del mar, es decir las lobas de mar :-)


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sábado, 11 de octubre de 2008

Tempestad en Concarneau

Las tempestades, o temporales (como se denominan en la Escala Beaufort), deben de ser terribles en la mar, sobre todo a vela. Suelen sufrirse en solitario. Sin embargo, en tierra, a menudo, son colectivos, y los destrozos son evidentes. Tienen ese aspacto catastrófico y colectivo que impresiona. Ya había comentado algo sobre una tempestad en la Rochelle, en 1990. Hoy muestro imágenes de otro temporal en Concarneau [ googleearth: 47º52'N + 3º55'W ], en 1987. Espero no vivir ninguno, o si hay que hacerlo, por lo menos, sobrevivirlo :-)



El mar, día a día. 11 de octubre.

En la costa. A finales de agosto, con la llegada de las mareas equinocciales, los primeros chubascos de viento anuncian el otoño y ponen a prueba el fondeo de los barcos, llegando a desplazarlos hasta la costa.

En el cenit de su cólera, la superficie del mar, inervada de espuma blanca, zarandea los barcos fondeados como si fueran simples boyas flotantes. Estamos a finales de agosto y el rosario de borrascas invernales descarga los primeros chubascos de viento sobre el litoral atlántico, produciendo lamentables embarrancamientos. En los trópicos, cuando se anuncia la llegada de un ciclón, la medida de seguridad más efectiva para un barco deportivo es sacarlo del agua y ponerlo a resguardo.... ¡en un agujero a su medida! Los temporales bretones, menos rabiosos, necesitan sin embargo un fondeadero bien resguardado y cabos sólidos. Sólo así podrán resistir a la invisible mano gigante que se divierte con un pequeño juguete de plástico, tirando sin misericordia de una diminuta ancla agarrada al fondo marino. En cuanto el fondeo cede, el barco es arrastrado hacia la costa como una vulgar botella o un simple trozo de madera.



- - - fin del día 11 de octubre - - -

Aprovecho para poner este apetitoso restaurante, pegadito a la mar, aunque no sea una tempestad :-)


[ Resilient ]

[ Fotógrafo: Martin Q ]



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viernes, 10 de octubre de 2008

Saint-Briac, perdido entre el Cap Frehel y Saint Malo

Me acabo de acordar del por qué no nos acercamos a Saint-Briac-sur-mer [ googleearth: 48º37'N + 2º7'W ] cuando navegábamos entre el Cabo Fréhel y Saint-Malo. Es un pueblecito en el interior de la desembocadura de un río. El día anterior habíamos doblado el Cabo Fréhel e íbamos en dirección a Saint-Malo, después de fondear y dormir en Saint-Cast-le-Guildo. Además de desviarnos de nuestra ruta, sus aguas poco profundas y las fuertes mareas nos hubiesen obligado a ir a marea alta o a tocar fondo. No me estraña que el pintor Paul Signac fuese un aficionado de la zona, y que uno de sus cuadros retratase, en 1890, Les balises.

[ Les balises, Saint-Briac ]

[ Pintor: Paul Signac ]



El mar, día a día. 10 de octubre.

Saint-Briac. En el corazón de la Costa Esmeralda, este antiguo puerto de pesca respira al ritmo de las mareas y nos ofrece dos espectáculos diarios.

Con sus fondos de arena blanca y sus aguas de reflejos esmeraldinos, la Costa Esmeralda no ha usurpado su nombre. Entre Saint-Malo y el cabo Fréhel, el litoral de las Costas de Armor se repliega hacia el interior de la tierra dibujando una bahía resguardada donde anida Saint-Briac. Abrigo secular de pescadores y marinos, la bahía de Saint-Briac conserva el encanto refinado de los balnearios de principios del siglo XX; amarrado a una de las 700 boyas de su puerto deportivo, siempre es un placer dejarse mecer por el mar. El paisaje animado y mágico de este remanso de paz atrajo la atención de muchos pintores del finales del siglo XIX, inspirando en particular a Renoir y a Signac. Los islotes y escollos diseminados por la bahía surgen o desaparecen según la hora del día. Este trozo de costa irreal sólo se paraliza durante el breve período en el que la pleamar o la bajamar permanece estacionaria. Sin embargo, la apacible pleamar es únicamente una tregua efímera. Hay que desconfiar del agua que duerme.



- - - fin del día 10 de octubre - - -


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jueves, 9 de octubre de 2008

Nemotecnia de las balizas

Para los que carecemos de buena memoria, la nemotecnia es esencial. Vamos, los trucos de siempre para acordarse del color, la forma y el significado de, entre otras cosas, las balizas.

Porque de eso va hoy en la entrada de Plisson. Bueno, primero la entrada y después el comentario.


El mar, día a día. 9 de octubre.

Ploumanac'h. El Loustic sale de pesca respetando el balizaje del canal de difíciles abordos.

Quizá el capitán del Loustic, mientras sale del puerto, canturrea con soma «un jersey verde y dos medias muy rojas», que conoce todo marino en ciernes. La canción recuerda que, de alta mar a tierra, las balizas verdes que llevan números impares y cónicos se dejan a estribor (derecha), mientras que las rojas, con números pares y cilíndricos deben permanecer a babor (izquierda). Estos puntos de referencia laterales son sólo una de las categorías de las numerosas balizas que se hallan, dispersas, en el paisaje costero, destinadas, como complemento de los faros, a señalar los peligros y a organizar la circulación marítima. Antiguamente, los únicos puntos de referencia de los que disponían los navegantes los proporcionaba la propia costa. Un promontorio, una torre de vigilancia, una roca en la misma línea que un árbol que destacaba les permitían orientarse en el mar. Actualmente siguen siendo muy útiles las marcas, puntos fijos de la costa claramente visibles, algunos de los cuales son oficiales y están bien descritos.


- - - fin del día 9 de octubre - - -

Hay que reconocer que, todo esto de jersey verde y medias rojas, más que a nemotecnia suena a un galimatías.

La explicación es que es una nemotecnia francesa :-)

Veamos la traducción española del famoso Curso de Navegación de Glenans.
Las marcas laterales están orientadas hacia los navegantes que vienen de alta mar. La regla es la siguiente:

Las señales verdes con una marca de tope cónica, con el vértice hacia arriba, y a veces con luz verde, deberán dejarse a estribor;

Las señales rojas con una marca de tope cilíndrica (o troncocónica), y a veces con luz roja, deberán dejarse a babor.

Estas señales normalmente están numeradas. La numeración empieza a partir de alta mar. Las
señales rojas tienen números pares, las verdes números impares.
En francés, un jersey verde se traduce como un tricot vert. Que se puede escribir como UN TRI COt VERT.

UN es uno, es decir número impar. TRI es esTRIbor. CO es cono. Y VERT es verde.

En francés, dos medias muy rojas se traduce como deux bas si rouges. Que se puede escribir como DEUX BAs SI ROUGEs.

DEUX es dos, es decir número par. BA es BAbor. SI es cilindro (cylindre). Y ROUGE es rojo.

[ Bas si rouges ]

[ Fotógrafo: jo.pensel ]


¿Y cómo se han arreglado Cristina, la traductora, para encontrar una nemotecnia en español. Pues de una manera ingeniosa:
Juego de palabras en el que, al no coincidir la traducción literal en español con las iniciales de las palabras que se quieren recordar, sustituimos por este también inolvidable juego de palabras:

UN ESCORpión VERDE: impar, estribor, cono, verde.
DOS BACIlos ROJOs: par, babor, cilindro, rojo.

Chapeau :-)

[El Curso de navegación de Glenans. Ediciones Tutor, 1993. Traducción realizada por Cristina Puya, revisada y corregida por el CINA, Centro Internacional de Navegación de Arosa]

No puedo terminar sin poner algo sobre Ploumanac'h [ googleearth: 48º51'N + 3º29'W ].


[ Ploumanac’h ]

[ Fotógrafo: mafalda.foto ]



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